Soberbia y disculpas en la red

Hay 3 sites en la red que son bastante mencionados por estos días.

Uno es SorryEverybody.com donde los seguidores de Kerry publicaron fotos pidiendo disculpas al resto del mundo por no haber logrado desbancar a Bush. «Lo sentimos mucho, hicimos el intento» se puede leer en la mayoría de los mensajes con los que se fotografiaban los participantes. Generaron bastante simpatía en el mundo, y aparecieron en noticias, páginas y mensajes alrededor del planeta.

Le siguió AppologiesAccepted.com, donde el resto del mundo acepta también con fotos y mensajes de ánimo, las disculpas de los demócratas contrariados.

Ahora apareció We’reNotSorry.com, donde los «rojos» seguidores de Bush se muestran orgullosos ante el mundo. Hasta el punto de expresar «Hey, qué tal si nos agradecen algunavez?», con banderitas y carteles de la campaña de Bush.

No tengo nada en contra de la libertad de expresión de ninguno de los fotografiados, cada uno tiene derecho a sacarse fotos como le dé la gana. A pesar que yo pienso que los republicanos no tienen de qué estar orgullosos, nada les quita el derecho de mostrar su altivez a toda página, equilibrando las cosas un poco. Pero hoy, mientras veía los 3 sites al mismo tiempo, noté algo que me hizo sentir que no todo está perdido.

Parece que los republicanos «devolvieron el golpe» con su página, pero… alguien notó qué desgarradoramente FEA es?

Para nuestros amigos angloparlantes: Seems like everyone has seen SorryEverybody.com, AppologiesAccepted.com and We?reNotSorry.com. Didn?t any of you notice how ugly the rednecks? page is?

Blogosfera

Internet tiene una maravillosa capacidad para alimentarse de sí misma.

En los inicios fue Online Marketing. Miríadas de autoproclamados expertos reunían material, lo condensaban en un e-book y lo vendían bajo la promesa de «descubrir los secretos de la venta por Internet» a los mortales. Junto a la promesa principal, había algunas accesorias, como por ejemplo la oportunidad de dejar el trabajo regular y montar una oficina en casa para ganar sueldos anuales de 6 cifras (http://www.bizweb2000.com/).

Básicamente el e-book decía que había que compilar un e-book y promocionarlo como los expertos. Estos expertos promocionaban sus obras en foros dediscusión, páginas de búsqueda, spam, etc. Poco a poco, estos foros, páginas de búsqueda y demás «medios» se poblaron de una fauna que se alimentaba a sí misma, donde los expertos alardeaban de su éxito, sus ingresos y la libertad de trabajar en su propia casa, mientras que otros (o los mismos) anunciaban que estaba disponible a la venta un e-book describiendo cómo lograr todas esas cosas.

En la debacle, fueron las empresas puntocom. Grandes compañías se crearon y destruyeron en segundos a través de intercambios de acciones cuyo valor se podía medir con un termómetro puesto en el asiento de ciertos analistas de Wall Street. Empresas valuadas en miles de millones de dólares pagaban a sus ejecutivos con opciones sobrevaluadas para que hicieran operaciones de compra y venta de otras compañías con las mismas prácticas.

Cuando el viento se llevó el humo, el mundo corporativo entendió que un click no es un dólar, y para que una compañía subsista se necesita más que un nombre cool y animaciones en la homepage.

Ahora creo que le toca el turno a los Weblogs. La Blogosfera es el ecosistema donde la gente que publica, lee y comenta sobre blogs habita. Esta gente, desde destacados periodistas hasta ignorantes como yo, escribe sin censura aparente sobre lo que se le da la gana. Otros (en general los mismos) se pasean por los blogs de los primeros emitiendo opiniones y comentarios sobrelos artículos, e incluyen en la firma la dirección de su propio blog.

Poco a poco se genera un lenguaje común entre los cohabitantes de este zoológico digital, y todos hablan naturalmente de posts, pingbacks, trackbacks, rss, atom y xml. Por supuesto, quien viene de afuera debe hacer un severo trabajo de traducción para integrarse en algunos blogs.

Por otra parte, se crearon blogs que hablan sobre blogs, y como pocos en ambos bandos son escritores profesionales, la gran mayoría de los criticados reacciona pobremente ante la crítica. Se generan griteríos y discusiones inarticuladas similares a las del patio de una escuela primaria.

Espejos enfrentados que repiten el mismo gesto hasta el infinito o el hastío, lo que llegue primero.

Bajo C.I.

Para los que necesitan explicación: C.I. = Coeficiente de Inteligencia.

Amí me gusta mucho el idioma inglés, y otro día hubiera puesto «BajoI.Q.» o «Intellectual Quotient». Hoy no estoy tan amistoso con los anglosajones que viven de este lado del charco.

En la universidad, un profesor de Economía nos comentaba: Estados Unidos está en una profunda crisis educativa. Su sistema es decadente, la deserción es altísima, etc. El gran desafío de Estados Unidos es reconstruir su sistema educativo, para contar con nuevas generaciones preparadas para enfrentar los desafíos de un mercado cada vez más competitivo.

Ayer los yankees demostraron a un mundo preocupado y expectante que tienen colectivamente el coeficiente intelectual de Homero Simpson.

Entre los miles de flashes informativos que nos agobiaron los últimos días sobre el proceso electoral, hubo uno (en realidad era parte de la propaganda de un noticiero) que captó mi atención: Un tipo que al parecer era un alto funcionario del gobierno le explicaba a un entrevistador: Terror = miedo. Nosotros (por ellos) no le estamos haciendo la guerra al terror (remember «War on Terror» en TODOS los informativos yankees?), nosotros no tenemos miedo. Le estamos haciendo la guerra al terrorismo.

Hoy estoy aterrado. Sí señor. Tengo MIEDO. Miedo de ver a los Homero Simpson que ayer votaron en masa a Bush, votar que hay que salir a cobrar la deuda con tropas. Miedo de la carta blanca que le dieron a un presidente que deberían haber despedido -el resto del mundo lo daba por descontado. Semejante muestra dedesprecio por todo dictado de la razón me hace pensar en todos los argentinos que votaron a Menem en las últimas elecciones.

Conozco varios yankees que parecen buenas personas. La mayoría de ellos tiene residencia permanente fuera de su país y después de haber visto mundo, son capaces de decir «me avergüenza que un tipo como Bush gobierne mi país» (Michelle Stroud) o «nunca digo ‘América’ para referirme a Estados Unidos, América es mucho más grande y hermosa» (Danny Pierce).

También me encontré con yankees idiotas, en su mayoría borrachos en Cancún o paseando -borrachos también- por Costa Rica. Son muchos más.

Ese es el verdadero peligro.

Día de la Independencia en México

El año pasado estuve en el festejo de la independencia en la plaza central de la ciudad. Este año no me lo pierdo por nada del mundo.

150000 personas en la plaza del centro de la ciudad (el «Zócalo»). No se me escapó ningún cero.

El 15 de septiembre de 1810, en un lugar llamado Dolores que no sé muy bien dónde queda, un grupo de mexicanos se juntaron para emprender la ardua tarea de independizar estas tierras de España. El mayor problema que tuvieron fue que mucha gente ni sabía que dependían de alguien, y de los que sí sabían, muchos opinaban que estaba bien? Suena a historia conocida?

El asunto es que a las 11 de la noche de ese famoso día, estos tipos decidieron que tenían que correr a los españoles (y ahora les ruegan que vuelvan 😛P) y pegaron «el grito». Este alarido se convirtió en el símbolo fetichista que la gente recuerda. El grito dio inicio a la gesta revolucionaria, y cada año el 15 a las 11 el pueblo se junta en la plaza central para revivir el grito. «Viva México!!», «Viva MiguelHidalgo!!», «Viva la Libertad!!» gritan ciento-cincuenta-mil gargantas. Están a menos de 40 cm una de otra y todas gritan. Piel de gallina, por supuesto.

Desde la tarde están boludeando por la plaza, hay un escenario con shows para amansar a la manada. Antes del grito, un show de fuegos artificiales de como media hora que te llena los ojos de luces y fantasía. Es difícil no entusiamarse viendo pasar a la gente (pasar es una forma de decir, tepisanempujanagarransecaenteapoyansevan) con sombreros, bigotes, pelucas, vinchas, banderas, todo verde, rojo y blanco. Alrededor de la plaza, las calles son una fiesta y un quilombo. El tránsito está cortado unas 10 cuadras a la redonda, y está lleno de puestitos de comida, gorritovinchavisera y demás. La gente juega con espuma loca. Se cagan de risa. Hay varios mamados, pero no belicosos.

Llegamos en taxi hasta donde pudimos y después nos tomamos un bicicletero, que es una bicicleta con un carrito atrás, con asiento y techito, a la mejor onda Hong Kong. Las gambas del grone deben ser de fierro. La bocina es un «va porái» que les grita el tipo a la gente cuando se le cruza. Nos tiran espuma loca y aciertan. Puta madre, pensar que en otra vida me hubiera enojado.

La plaza está decorada de fiesta: en orden de aparición, tenemos de un lado el Palacio Nacional (la Rosada), junto al Arzobispado (relaciones carnales estado-iglesia, te suena?), los dos tienen reflectores en el techo y muchas guirnaldas y pendones en toda la estructura. Los reflectores apuntan a la bandera que están el centro de la plaza (en México hay 7 banderas simbólicas, cada una tiene entre 50 y 60 metros de largo, por unos 20-25 de alto, pero eso es otra historia). La bandera está limpia y brillante, ondeando sobre las 150000 gargantas que están entrando en calor para gritar de una buena vez.

Seguimos con los edificios, el otro lado de la plaza está ocupado por el Palacio de Gobierno de la ciudad. Este tiene todo el frente tapado por miles (millones?) de luces, que forman el escudo de México (y el diseño del centro de la bandera): un águila con las alas desplegadas, parada sobre un cactus (nopal), comiéndose una serpiente que se retuerce en el pico. Cuenta la leyenda que esa fue la señal de los dioses para que los aztecas fundaran México-Tenochtitlán justo abajo de lo que hoy es la plaza.

Al frente: la Catedral, con el frente recuperado e iluminado, la mitad está tapada por el escenario donde hubo show toda la tarde.

El cuarto lado de la plaza da a una cuadra de edificaciones antiguas, en la planta baja hay muchas joyerías de medio pelo, y arriba funcionan un par de hoteles. Los balcones y terrazas están llenos de gente que disfrutaron de una cena-show y ahora se disponen a gritar a tono con algún tenor, sin mezclarse con el populacho. Y sí, las castas están en todas partes, y no podían faltar acá.

Todo es verde, rojo y blanco. Las luces, las caras, la ropa, todo. Hasta yo.

Feliz cumpleaños, hermano

Uno da vueltas por la vida y se encuentra con mucha gente.

Unos te caen bien, otros no tanto, algunos enseñan cosas y otros se llevan algo.

De toda la gente que nos encontramos, si tenemos suerte podemos elegir (o cuidar, retener, o algo así) a unos pocos.

Con el tiempo uno aprende que el círculo de gente a nuestro alrededor es cada vez más chico, pero más valioso.

En ese círculo, con un poco de suerte, se puede elegir o encontrar el primer amor, y el último; los grandes recuerdos, las historias para contar, las primeras lágrimas del alma y las últimas.

Ese círculo también toma decisiones y te elige, se queda con vos y te acompaña a lo largo de la vida, cualquiera que esta sea. Te rodea de gente que te considera de alguna forma valioso, querido, interesante o bondades por el estilo.

Todo esto pasa sin que nos demos cuenta, durante toda nuestra vida. Hace 30 años que te está pasando, hermano, y va a seguir.

Hace 30 años que te estás rodeando de la gente que querés y te quiere. De esa gente ya elegiste a quien va a compartir el resto de tu vida. Ya decidiste que te vas a hacer inmortal a través de tus hijos. Ya descubriste que podés ser gigante a través de las vidas de amigos en las que dejás huellas. Y todavía queda mucho por aprender y descubrir.

Cósmicamente 30 años es un parpadeo, aunque a vos ya te parezca una eternidad. En ese parpadeo construiste (con la ayuda de todos) tu propia estatua: la de un hombre a quien querer, respetar y admirar. Un hermano con quien hablar y un amigo para escuchar.

Juan, hoy voy a dejar que el resto del mundo te cargue y te joda un poco. Mañana quizás me dé cuenta que verdaderamente estás hecho un viejo de mierda. Hoy es otro asunto.

Hoy mi hermano del alma cumple 30 años. Y yo también un poco.

Te mando un abrazo.

Andrés

Amigos

Hace 35 años un hombre pisó por primera vez la luna.

Sus palabras: «este es un pequeño paso para un hombre, pero un enorme salto para la humanidad», fueron escuchadas en hogares alrededor del planeta, por familias reunidas frente a la radio o el televisor.

Después de tan magno evento, a un argentino inspirado (Enrique L. Febbraro) se le ocurrió que semejante unión mundial merecía tener su festejo, así que instituyó este día como el Día Internacional del Amigo. Hizo bastante difusión, y logró que en una buena cantidad de países la idea prendiera.

Si nos ponemos estrictos, es un día como cualquier otro. La ciudad se ve igual desde la ventana. Pero la fecha invita a tomarse un tiempo y pensar un poco; la excusa justa para armar este email.

Cerca o lejos, quiero aprovechar este instante de pausa para enviarles un abrazo grande. Decir a unos que los extraño y a todos que los aprecio. Contarles que me siento mejor que nunca. Gracias a ustedes, llegar a la luna es cosa de todos los días. Gracias.

Una hora para el despegue

Converso con gente que no conozco.

Intercambiamosconsejos de vida, impresiones dispares de existencias opuestas. Extrañamente coincidimos, quizás porque las salas de espera de los aeropuertos bolivianos no inducen a la discusión.

Quieren ir a mi boda (por ellas mismas vaticinada y planificada).

Ojalá puedan. Me encantaría encontrarme algún día con todos estos retazos de mí mismo.

Están todos invitados.

Las manos que mecen el tránsito

Una amiga me contó una historia risueña: Hace unos años durante la realización de una obra en la casa de su familia, uno de los obreros se encontró con un reloj de arena, y preguntó al padre de mi amiga de qué se trataba ese curioso aparato. Al recibir la explicación de su función, y sin salir de su asombro, exclamó «¡Ya no saben qué inventar!».

Similar azoramiento me ataca cuando veo en infinidad de cruceros de la ciudad -debidamente equipados con semáforos en perfecto funcionamiento-, a dos o más policías de tránsito agitando sus manos enguantadas, acompañando el flujo del tránsito vehicular.

Acaso el semáforo no es lo suficientemente claro? Necesito que alguien me diga que puedo ponerme en marcha cuando el semáforo ilumina su disco verde? Necesito pagarle el sueldo a alguien que mecánicamente agita sus brazos durante todo el día al ritmo de los cambios de luz?

Una respuesta piadosa sería: «No, la gente sí entiende los semáforos, pero en ciudades complejas como esta, es necesario que la policía de tránsito colabore con la señalización, para ordenar y facilitar la circulación».

Este hipotético interlocutor miente con toda su hipotética boca. He presenciado atrocidaes perpetradas en esas mismas esquinas, resguardadas por estos personajes. He cometido atrocidades, fruto del apuro o la impericia, bloqueando una intersección, obstruyendo la circulación, deteniéndome donde no debía y demás iniquidades.

Nunca jamás ví a uno de estos policías de tránsito ejercer su autoridad para desatar el nudo. La única vez que uno de los guardianes del tránsito reaccionó frente a mi idiotez, fue para gritarme «Burro!» (a la afrenta de la futilidad de su función agregan el agravio del insulto?). Ninguno de los que ví cambió la dirección de sus brazos y los envió hacia la pluma y el talonario de multas.

Al margen de las exageraciones a las que acudí para dar énfasis a mi postulado, considero que manejo medianamente bien. Trato de no ir muy apurado, no hacer maniobras bruscas, anunciar con suficiente antelación mis maniobras. Me preocupa qué piensan mis colegas conductores de mi manejo, así que cuido las formas, tanto en la ciudad como en la carretera. Dicho esto, una de las cosas que vería con agrado es un aviso de multa alguna vez en mi buzón.

Porque ya que no podemos cambiar el comportamiento del semáforo, estarímos haciendo algo útil con los policías de tránsito.

Mientras eso pasa (y también esperamos que la ciudad haga más eficiente el trámite de pago de multas, y el servicio postal mejora su cartografía para que las multas lleguen, y los ciudadanos descubran que pagar la multa no engorda la cartera de un funcionario, sino que mejora el funcionamiento de una escuela, etcétera), yo me siento un Quijote en una ciudad con molinos de viento en cada esquina.

Mano de obra

Todos los días, en mi camino altrabajo paso por una obra. Parece bastante grande y está en un lugar exclusivo, así que sospecho que es la futura casa de alguien importante o adinerado o las dos cosas.

Todos los días en mi camino al trabajo veo a esta gente, que agita trapos rojos como señal al tránsito vehicular. En general son dos, a veces hay más. Siempre despiertan en mí una intriga insondable.

Son obreros cuya aparente función es ordenar el tránsito de manera que no se vea afectado por la circulación de camiones que llegan y salen de la obra. Lo que me intriga mucho es que no hagan NADA más que eso.

Según he visto, esta gente está sentada a la vera del camino y agita cansinamente sus trapos (indicando al despistado conductor que SÍ puede circular por el camino libre de obstáculos, como si se tratara de la excepción) durante la mayor parte de la jornada laboral. Cuando aparece un camión hacia o desde la obra, se ponen de pie, cortan el tránsito un rato y permiten que el camión circule cómodamente sin complicar demasiado las cosas.

Paredes adentro, una obra en ebullición: obreros que van y vienen, ruido de maquinaria, choque de martillos y concreto, etc. Afuera, dos tipos a unos 20 metros a cada lado de la puerta que cada día agitan 400 o 500 veces su brazo y abren camino a 2 o 3 camiones.

Esta misma escena se repite en diferentes puntos de la ciudad, y en diferentes situaciones. Una cuadrilla de obreros de una compañía telefónica se arremolinan alrededor de su camioneta. Son unos ocho o diez. Uno está subido al poste, trabajando sobre una caja o un cable, tres más le alcanzan herramientas y materiales, otros tres están sentados en el interior de la camioneta (diferentes especialidades, quizás?) y el resto en la calle, entre la camioneta y el tránsito, haciendo flamear banderas rojas para que nadie se lleve la camioneta por delante.

No hay algo que sobra en estas dos viñetas? En un restaurant, un mesero te toma la orden de bebidas, otro las sirve y toma la orden de comidas, que luego traerán entre dos que no necesariamente son los mismos, y un último personaje que no había aparecido hasta ahora se lleva los platos y vasos vacíos con una velocidad irritante. Por supuesto, no hace otra cosa. No se nota una peligrosa tendencia?

México es hoy uno de los países más caros de latinoamérica. Una parte de la responsabilidad es de la desigual distribución del ingreso, políticas laborales pobres a través de los años y demás cuestiones de índole macroeconómica. Pero creo que una importante porción de ese precio se va en salarios y puestos duplicados.

Por costumbre, por sindicatos fuertes, por «echarle una mano a México», por falta de capacitación de la fuerza laboral, las empresas acaban teniendo una pasmosa superposición de puestos y salarios. Los ejemplos que dí no son arbitrarios, una compañía constructora, una telefónica, un restaurant, representan diferentes estratos de la actividad económica que ven afectados sus precios y costos por esta tendencia.

Preciosaltos que incrementan el monto de mi consumo, y disminuyen mi ahorro. Menos dinero en el banco, menos dinero para prestar, menos inversión, menos empleo. La productividad es una cosa buena, si se incrementa demanera equilibrada y paulatina, para permitir que la economía se acomode a los nuevos niveles de eficiencia y dé lugar a la reubicaciónde los recursos.

Esa gente, pensará que hace del mundo un lugar mejor o sólo se limita a sacudir su bandera para que todo fluya?

O están locos…

…o a nadie le importa qué mierda digan.

Hace meses me llama poderosamente la atención una campaña publicitaria de Farmacias Similares de México promocionando su producto Simi Condón.

Parte de ella se centra en la aparición de una vocera del producto, una edecán/modelo/actriz llamada Luz Elena González, en diversos programas de radio y televisión dirigidos a segmentos de nivel socioeconómico medio-bajo y bajo.

Hasta aquí, una campaña como cualquier otra. Cuando esta señor(it?)a comienza a hablar, ocurre uno de los fenómenos más inverosímiles que yo haya presenciado.

Durante el tradicional intercambio que ocurre en este tipo de publirreportajes, la vocera de FSM plantea a la audiencia las ventajas del uso del mencionado condón, por sobre los anticonceptivos de uso específico femeninos. Al comparar las funciones y la efectividad del condón frente a las pastillas anticonceptivas, mi alarma creció a nivele sextraordinarios. Esta empresa, en boca de su vocera, afirma que las pastillas anticonceptivas TRAEN CÁNCER que no deben usarse y que por el contrario, el condón es lo mejor que la humanidad inventó desde la rueda.

En mi opinión, es sumamente irresponsable realizar semejante afirmación, especialmente en un país con problemas de control de natalidad, violencia intrafamiliar, etc. (esta definición puede aplicarse a cualquier país latinoamericano actual).

Trasladar la responsabilidad de la anticoncepción de la mujer al hombre es un paso delicado que debe darse a través de una planificación cuidadosa y un proceso de educación y difusión de información muy amplio.

Consideren este escenario: hombre llega tarde a casa – hombre llega borracho -hombre quiere sexo con la mujer – lo consigue a pesar de la negativa – golpes más, golpes menos, el hombre se duerme.

Alguien dígame: en qué momento de esta «tierna» escena hogareña se produce la pausa necesaria para que se use el condón? En qué parte del intercambio se da el clima para que la mujer pueda poner el condón a su pareja y (a pesar de la pequeña interrupción) todo se vea como parte del «juego amoroso»?

Esta es la realidad (sea diaria o esporádica sólo agrega matiz al problema, pero no lo elimina) de miles de hogares en México y el resto del mundo subdesarrollado. Ahora, si a esto le agregamos que el mensaje a la mujer es «no uses pastillas anticonceptivas, deja todo en manos de tu pareja» me aterra pensar el resultado a largo plazo de esta línea de acción.

Es cierto que un condón es la mejor opción dentro de los anticonceptivos de barrera, y a primera vista su acción es más completa que la de las pastillas, ya que aparte de prevenir embarazos no deseados, protege de enfermedades de transmisión sexual. Pero esto es sólo cuando se utiliza.

En un país donde el machismo recalcitrante es parte de los comportamientos socialmente aceptados y hasta incitados por costumbres y medios de comunicación, la anticoncepción debe defender cuanto bastión le sea posible, en aras de producir un efecto realmente apreciable en la calidad de vida de la población.

Creo que nunca se debería dar el mensaje de abandonar un método en favor de otro, sin importar los intereses económicos que existan detrás de cada uno.

Vergüenza ajena

José Gutiérrez Vivó
Radio Monitor

Ya escuché un par de veces a Carlos Alazraki leer su «carta» los lunes en el programa Monitor de Gutiérrez Vivó.

Yme dio pena. Un hombre adulto, empresario, un asesor de grandes corporaciones haciendo el ridículo en la radio con el fin de autopromocionarse.

Para quienes no terminan de entender: Alazraki escribe una carta todos los domingos y la lee todos los lunes en el programa Monitor. Y parece que no se prepara para ninguno de los 2 eventos.

El texto de la carta carece de toda lógica. La estructura es débil, cuando existe. Lo peor: la lectura. El autor de la carta lee como si estuviera al frente de su tercer grado de primaria, sin ningún énfasis y con entonación pueril (preguntas terminadas «hacia arriba» y demás aberraciones).

Yo podría hacerlo mejor. Si tuviera los mismos incentivos que Alazraki, llámese alimentar el ego, retribución económica, beneficios por figurar en medios, etc., podría encontrar tiempo para dedicarle a mi columna para la radio. Pero contrariamente a lo que se pueda creer, la idea no me atrae para nada.

No busco «desbancar» a Carlos Alazraki y ofrecerme para reemplazarlo. El (discutible) glamour de los medios de comunicación no es carnada para mí. Lo que necesito y exigiré sin cansancio, es que quienes controlan los medios y quienes trabajan para los medios cumplan con su obligación de buscar la excelencia.

Semejante exigencia raya en lo utópico en muchos casos, pero debemos apuntar alto para conseguir lo que deseamos. Soy un consumidor de su producto y uno de los puntos de la medición de audiencias que usan para vender publicidad. Así como de Telmex requiero que mi teléfono funcione a diario, de InfoRed requiero que hagan valer el tiempo que les dedico.

Los medios de comunicación tienen la responsabilidad de educar mientras informan. Cuando escucho su programa, siento que estoy aprendiendo. Ustedes me informan cada mañana del estado del mundo, cerca y lejos. Con sorpresa descubro hasta dónde llegan la ciencia, la tecnología, y la insensatez de algunos gobernantes.

Toda esa mística se rompe en pedazos cuando escucho a Alazraki y su carta los lunes. Porque no dice nada y lo dice mal. Porque no es especialista de los temas que aborda, es especialista en publicidad y su paso por la radio me da a pensar que no es de los mejores. Es muy probable que mi estrecha óptica no represente la opinión de la audiencia en general, pero imagine cuán grave me pareció la falta, que me llevó a escribir todo esto.

José, creo firmemente que podría tener un gran programa. O por lo menos uno que me guste mucho más. Un primer paso es abandonar los «amiguismos» y «egotecas» en pro de calidad de contenidos y locutores. Sólo el primero.

Imbéciles, abstenerse

Me parece que esta frase va a ser incluída en los avisos clasificados que publique ofreciendo trabajo.

Actualmente tengo 2 búsquedas online: una para programador web jr. y otra para product manager (esta es para un cliente). Las dos posiciones requieren un título universitario, y (espero) un cierto nivel de inteligencia.

De los 50 emails que recibo al día de gente interesada en conseguir el puesto, unos 10 al menos NO INCLUYEN el currículum que afirman adjuntar. Otros 10 o 15 vienen sin indicación del contenido ni del puesto al que aspiran, obligando al pobre asno que selecciona a la gente a abrir y recategorizar cada mensaje.

Y eso es sólo la punta del iceberg. No hablemos de la Hortografía, ni los erorres de apuraod.

Si esta (estimo que buena) gente sospechara cómo voluntariamente minimizan sus posibilidades de conseguir trabajo, no se quejarían tanto de la economía.