Inofensivos e indefensos

Cuando a Barbie le rompieron un cristal del auto durante un embotellamiento para arrancarle el celular de las manos, denunció el hecho frente al primer policía que encontró, a unas 10 calles del lugar. Los 2 responsables de la patrulla apostada bajo el puente Constituyentes – Circuito Interior, le dijeron «No seño, para que hagamos algo tiene que hacer la denuncia en el Ministerio Público, porque después usted se raja y nosotros qué?».

Los ladrones estaban a 10 calles, probablemente rompiendo otro cristal y asaltando a otra mujer que regresaba del trabajo esa misma tarde de viernes. Estos policías que quizás no hayan terminado la escuela secundaria (así de exigente es la política de reclutamiento de algunas entidades), estaban más preocupados por no perder las mordidas / coimas que trae aparejadas el apostarse en un semáforo concurrido y ver qué autos tienen vencida su verificación, que por detener ladrones operando impunemente a unos 1500 metros de distancia.

Una vez pasado el primer mal trago, había que hacer la denuncia para poder tramitar la reposición del celular. Otra odisea. Después de pasar por 5 escritorios donde todo el mundo anotaba diferentes partes de la misma historia en un cuaderno diferente (no había una computadora en kilómetros a la redonda) y agregaba un sello a algún formulario, el mensaje fue «esto hasta acá no sirve de nada, tiene que regresar en 7 días a ratificar su denuncia» (ellos dijeron «rectificar» pero bueno, se entiende). Por suerte a las empresas de celulares las rectificaciones no les resultan indispensables.

Cuando el viernes pasado Barbie accidentalmente se encontró con 4 tipos en un teléfono público que vociferaban extorsionando a alguien al otro lado de la línea (e insultándola por mirar), lo primero que hizo fue llamarme para preguntar cómo se denunciaba algo así.

«Porque hay que hacer algo, no se puede quedar así».

Sí se puede. Irónico, no?

Nadie muestra voluntad para que los crímenes se resuelvan. Nadie creería que ese sistema de captura de denuncias sirve para algo, salvo para alimentar ratas en los archivos. Nadie me hace creer que está haciendo un esfuerzo para tener una mejor policía, ni para evaluar a sus componentes como deberían, ni para ordenar una institución decadente e ignorante.

No soy yo el que tiene que recibir la carga a la hora de denunciar. No tienen por qué hacérmelo difícil, exigir múltiples visitas y demostrarme que no va a servir de nada. No es mi función hacer el trabajo del policía ni del burócrata administrativo. Si soy víctima, vengan a mí. Si soy testigo, créanme lo que digo.

Los policías en Latinoamérica son, en su mínimo común denominador, una lacra social. Claro que hay excepciones y que hay eximios profesionales haciendo su trabajo, porque si no estaríamos en la selva con arcos y flechas. Pero el policía raso, el animal de patrulla es lo peor que uno se puede encontrar, y es lo que con más frecuencia uno se encuentra.

Por los requisitos de la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal, los aspirantes a la escuela de policía son personas que no pueden ganar 330 dólares al mes en otra parte y entonces quieren hacer un curso básico de 6 meses donde se les dará de comer y se les enseñará a usar un arma. La promesa entre líneas es que una vez graduados, con un poco de suerte les va a tocar una esquina más o menos concurrida donde podrán obtener unos 200 pesos cada vez que pesquen a alguien en infracción.

Es esta la gente que me va a proteger del crimen «organizado»? No creo. No protegieron a mi mujer de 3 hijos de puta en un scooter.

Pero regresemos al tema de la carga, que es donde creo que Hollywood nos juega una mala pasada.

Seguridad es uno de los servicios que el Gobierno DEBE proveer a la ciudadanía. Legislación, Justicia, Salud, Seguridad son temas constitucionales porque no pueden ser sujetos a la decisión de una mayoría democrática o no. Son función y obligación del gobierno de turno, para eso se los contrata votando.

La seguridad ciudadana no es «trabajo de todos», es trabajo de unos pocos. Es trabajo del Gobierno y las fuerzas de seguridad, quienes tienen el monopolio legal del uso de la fuerza y las armas.

Yo ciudadano, civil y desarmado, no puedo ENFRENTARME a un criminal. Primero porque si lo termino matando, me enfrentaría a un proceso penal y una experiencia de mierda, encerrado entre miles de criminales como el que acabo de matar. Si siquiera detenerme a pensar en las implicaciones morales judeocristianas y la carga psicológica que trae matar a alguien, aquél es suficiente «desmotivador» como para que si me piden la cartera, la entregue, en vez de andar buscando puntos débiles para partirle el cuello al ladrón.

Además, mi vida vale. Hacerme el malo y el responsable, denunciar a los que roban, a los que matan, a los que evaden impuestos sólo lograría que alguna vez, en algún lugar, un tipo me haga un daño. Para el ladronzuelo de celulares, dispararme es más barato que dormir una noche en una celda, o pagarle al policía la mordida para dejarlo ir. Para el criminal «organizado» (que supuestamente se enfrentará a un proceso policial y judicial superior, a través de abogados caros y bien vestidos), sólo le basta con mandar un chofer con una navaja de 5 cm para amargarme la existencia mientras él sigue el proceso judicial desde St. Barth’s.

Ninguno de los 2 precios están a mi alcance. No soy yo quien debe hacer la tarea, quien debe llevar la carga de la ineficiencia e ineficacia policial / judicial del país.

La marcha del sábado 30 de agosto fue un llamado al Gobierno para que renueve sus esfuerzos y dé señales claras de compromiso hacia la seguridad. No fue un «basta» a los criminales. Con ellos no hay diálogo posible.

Cómo hacerse millonario con una farmacia

Si me sigues en Twitter, sabrás que llevo unos días enfermo y tragando una pila de medicamentos. Si no, te acabas de enterar.

Parte de todo ese proceso es ir a la farmacia a comprarlos, lo que trae consigo un ritual que se repite siempre y ya me cansó, porque es una demostración de falta de visión de negocios, se puede corregir fácilmente y puede llegar a generar una culada de dinero («an assload of money», expresión que me encanta).

Acá va, para deleite de los trasnochados que lean esto, la forma de incrementar el ticket promedio de cualquier farmacia del planeta, comenzando con México D.F.

Dale una calculadora a cada uno de los tipos que están en el mostrador.

Si el médico puso en la receta que tengo que tomar esta pastilla 4 veces por día, durante 10 días, ¿por qué mierrrrrda me traes sólo una caja de 10 comprimidos? ¿Tan difícil es inferir que necesito 40 pastillitas?

Y esta fue, damas, caballeros y tercer@s en discordia, mi aporte intelectual a la economía nacional.

He dicho.

Oda a la no planificación familiar

Seis generaciones de mujeres vivas de familia directa en México. Eso dice el titular de una nota donde muestran esta línea de mujeres que va desde una bebé hasta una viejita de 89 años con un común denominador: todas quedaron embarazadas entre los 14 y 17 años.

6 generaciones

6 generaciones - © AFP

Por ignorancia, pendejez o incluso abuso, la nula planificación familiar es una cuestión recurrente a lo largo de Latinoamérica; en este caso la «curiosidad» es que ninguna de estas mujeres le pasó sabiduría a la hija.

Los que miran el dedo cuando uno señala la luna podrán decir que no se ven muy mal, que no parecen ser un caso de matices negativos. Mi pregunta es si la ausencia de los maridos en el cuadro es una deción artística del fotógrafo o una imposibildiad fáctica.

Creo que es necesario informar y asistir a las jóvenes acerca de sus opciones a la hora de la planificación familiar. Abrir el abanico y proveer herramientas para que no haya TANTAS abuelas de 31 años, como en esta historia. Incluso se podría plantear desde la perspectiva de la productividad nacional.

Creo que se equivocaron de siglo. En el 1700 tampoco hubieran conocido a su bisabuela, ya que la esperanza de vida era de unos 45 años.

En un país donde el «Doctor» Simi toma espacios en TV para poner una airhead a decir que las pastillas anticonceptivas traen cáncer, debería existir alguien además de mí preocupándose por estos temas.

Google Chrome le pega más a Mozilla que a IE

Todavía soy (semi)geek, así que voy a tratar de tirar algo diferente de toooodo lo que se viene hablando sobre Google Chrome, el nuevo navegador que Google va a no tuvo más remedio que presentar.

El primer damnificado es Firefox, que no te digan otra cosa. Por qué? Porque después de AÑOS de tener un browser alternativo a Internet Explorer, más del 75% de los usuarios de browsers en la red no se cambiaron de bando.

Los que se cambiaron, seducidos por las supuestas mejoras que traía Firefox o por mostrarle el dedo a Microsoft, son los mismos volátiles que están dispuestos a testear Chrome y llevan 6 o 7 horas recargando la URL donde supuestamente va a vivir.

Para el resto del mundo, el browser es ese iconito que dice Internet y trae fotos porno o LOLCats cada vez que se los pido.

Marketspeak

Cuando uno pasa mucho tiempo inmerso en algo, esto se convierte en una segunda naturaleza de la que es difícil deshacerse cuando hablas con alguien «de afuera».

Así los nativos digitales ponemos los ojos en blanco y resoplamos cuando tenemos que explicar -por décima vez- qué es Twitter (y para ser más odiosos lo pronunciamos chuirer, correcto pero snob). Si tienes que explicar muchas veces la misma cosa, el problema es de la cosa, no del interlocutor.

Esto se repite desde los inicios de la humanidad. Cada tribu usa sus términos propios para distanciarse y reconocerse entre la masa. Los abogados usan latinazgos, los contadores numerazgos y los arquitectos… algo deben hacer.

El problema es cuando la tribu QUIERE comunicarse con la masa, usando sus términos propios. Cuando el fulano de marketing de una marca le habla a sus consumidores diciendo «los consumidores podrán controlar…». Ahí se rompe cualquier vínculo de comunicación, porque la masa y la tribu no tienen terreno común en ese lenguaje y no hay traducciones «aceptables» preestablecidas.

Mi favorito personal? Cuando me ofrecen contenidos para mi celular. Really? Contenidos? No sería mucho más atractivo que me ofrezcan juegos, ringtones y wallpapers de chicas en pelotas? Porque contenidos no me dice mucho. Jamás agarré la tarjeta de crédito y corrí a una tienda a comprar contenidos.

El que contenidos sea el término interno habitual para referirse a los juegos, ringtones y wallpapers de chicas en pelotas que la empresa ofrece, no quiere decir que sea la manera más efectiva para decírmelo. Porque yo nunca llego al café y le cuento a mis amigos «miren qué buenos contenidos compré hoy».

Otra que me (des)encanta es experiencia. Usa esta pasta dental y vive la experiencia… Crap. Otro término de uso interno que jamás debería ver la luz del día. Los estudios de comportamiento del consumidor dicen «hombres de alto nivel socioeconómico de 18 a 22 años ansían vivir experiencias extremas». Entonces vamos a ofrecerles experiencias en vez de invitarlos a saltar en paracaídas.

Nota no-tan-mental para la tribu del marketing (que me incluye): no le hables a tu público de la misma forma que le hablas a tu cliente. Son 2 faunas completamente diferentes, ESPECIALMENTE en el idioma.

El afamado Blog Day

Blog Day 2008Si esta es la primera noticia que tienes sobre el Blog Day: por favor saca la cabeza por la ventana 🙂

Se trata de tomar como excusa esta fecha, 3108, que gráficamente se asemeja a la palabra «Blog» y recomendar 5 blogs que te gusten, para que otro(s) lo(s) descubra(n).

Acá va mi lista:

Dayana Barrionuevo no quería tener un blog y ahora tiene un club de fans. Algo de culpa debe tener la foto navideña que usa como avatar. Mucho y muy buen material en su blog.

The reverse cowgirl. Susannah Breslin escribe sobre sexo y sexualidad con elegancia y soltura. Una perspectiva refrescante en una red que ya aburre con el shock fácil.

Herd: the hiden truth about who we are. Mark Earls sabe todo sobre el comportamiento humano y nuestra mentalidad de manada. Si alguien quiere saber por qué uno se pone a recomendar blogs el 31 de agosto, debería leerlo.

Umair Haque. El genio a cargo de Havas Media Lab escribe sobre tendencias y el futuro. Si Nostradamus hubiera escrito sus centurias con algún tipo de fundamento, sería comparable a Umair.

Humor. Mucho y del bueno. A Softer World. WulffMorgenthaler. Overheard

Se acabó la lista, el resto depende de tí.

La realidad siempre es más bella

Soy Scherezade: si mis historias no fascinan al Pasha, me matará en la mañana.

Eso dice una antropóloga cultural de 60 años, 25 de ellos casada y que gana más dinero poniéndose al teléfono que trabajando para una corporación.

De casualidad me encontré con Phonesex en Mother Jones, un ensayo fotográfico que explora a los operadores de líneas calientes, con historias cortas sobre cada uno, llamadas memorables y fotos que te cortan la respiración.

Phonesex Photo Essay

Phonesex Photo Essay

No me termino de explicar la necesidad íntima de inventarse historias, para materializarlas en una charla anónima por teléfono. Supongo que representan una forma primordial de escapismo.

Creo que hay historias que se viven mejor con los ojos bien abiertos, basta con encontrar tu Scherezade personal.

Bush + Condi: geopolítica de primer mundo

Así que la geopolítica mundial de los últimos años se decidió entre las sábanas de la suite del Air Force One?

Más allá de tooodo el análisis que se pueda hacer sobre la situación: se merecen mutuamente.

Laura Lane Welch debería estar cantando.

[UPDATE: Ahora resulta que nadie vio nada. Perfil, Wonkette, Huffington Post y otros paladines del rigor periodístico, en vez de publicar una errata, dicen «404. Busquen en el cache de Google».]

Qué sentirías si te dispararan?

Los niños, Dios, la sangre de los mártires…

Eso respondió un niño de unos 11 años a una periodista en la Franja de Gaza.

Es un adoctrinamiento contra el que Hollywood no puede luchar. Es una guerra que Israel puede aguantar, pero Estados Unidos va a perder.

¿Dejar de emprender?

Mariano pregunta si alguna vez dejarías la vida de emprendedor para comenzar a trabajar en una empresa grande.

Yo no sé si soltaría del todo, pero seguro me tomaría un sabático medio largo:

– Si Umair Haque me invitara a hacer crujir la cabeza en el Havas Media Lab.

– Si recibo un mail de Chris Anderson, iría sin chistar a lamer sobres a TED (y creo que no cobraría).

– Shell, Exxon, BP y demás van a ser protagonistas de las próximas 2 décadas. Pueden ser héroes o monstruos, 2 procesos muy interesantes para vivir desde adentro (te lo dije, laaaargo el sabático).

De todas formas, la pregunta te orilla a resaltar la afinidad de cada uno con la marca, más que con el «ideal romántico» (expresión que estoy usando mucho por estos días) de desoír el «llamado» emprendedor para trabajar en una empresa/marca (y puede incluír emprender desde adentro).

Qué quise decir? Que creo que el 80% de los encuestados va a incluír a Google, Apple, Microsoft (menos cool), Amazon, Facebook, etc. entre sus elecciones.

«Yo quiero ir a diseñar el próximo gran iProducto junto a Jonathan Ive» es muy tentador, pero ¿no atenta eso contra las razones por las que iniciaste tu emprendimiento? ¿No puedes ir a seminarios que él imparta, anotarte si da clases en alguna universidad o contratarlo para que dé un par de conferencias en TU oficina, sin renunciar a lo que construíste?

Una agencia de medios y una petrolera seguro suenan a old money y revolución industrial a la mayoría de los comentaristas de Mariano, sin embargo son jugadores que será imposible ignorar en la economía que viene, dentro y fuera de internet. Van a experimentar procesos de cambio interno que las van a transformar de punta a punta y ese sería un ecosistema ideal para que un tipo emprendedor pueda dejar su huella.

Creo que ser emprendedor es una cuestión espiritual. En el caso más extremo, pasearse a la sombra por los rincones de una empresa es más fácil y estable. En el mejor de los casos, el empleado activo y comprometido con la empresa, no comparte los riesgos de la organización (salvo que haya despidos masivos por pérdidas graves).

En ambos casos, siempre hay un colchón o un paracaídas. Si alguien la caga, hay que levantarse al día siguiente y volver al escritorio como si nada. En cambio el esfuerzo, la fe, la acepción de riesgos que pone el emprendedor detrás de su empresa implican un compromiso con una idea muy superior a la cuestión financiera. O quieres hacer algo nuevo, o algo distinto, o todo al revés, pero que sea TUYO. Y en ese escenario, la bancarrota es uno de los resultados posibles.

Mi referencia a una agencia de medios y una petrolera es deliberada (aunque iría con gusto). Si vienes de ser emprendedor, te resulta tan fácil apagar ese gen y adoptar jefes, políticas, estructuras y procedimientos, sólo porque la empresa te parece cool?

Pero me fui mucho. Después de mucha verborragia™, la cuestión clave es: vas a dejar tu emprendimiento por un sillón para culos gordos? Si tienes gen médico: prefieres ser un cirujano plástico en Beverly Hills o un Médico Sin Fronteras en Darfur?

Lo que cambia es la ley, estúpido

Por estos días se habla mucho de algunas decisiones judiciales que atentan contra el sentido común, las libertades personales y las habilidades básicas para interpretar contextos.

Los nativos digitales (cualquier término mejor será bienvenido), sabemos íntimamente -visceralmente- que este panorama va a cambiar. Creemos que algún día las grandes empresas de medios, sus organizaciones «de industria» y todos los parásitos que gravitan a su alrededor, se van a despertar y descubrirán que la gente: sus clientes, su «audiencia», fans o como quieran llamarlos, necesitan un diferente producto, el que vienen reclamando desde hace tiempo.

Todos los esfuerzos que actualmente están financiando entidades como la RIAA, MPAA y SGAE para modificar las leyes de múltiples países, crear impuestos a la copia presunta y cagarse en los intereses de sus propios clientes, están por enfrentar una dura realidad: en el corto plazo, la ley prevalece sobre la cultura, pero en el largo plazo, la cultura prevalece sobre la ley. Cuando la voluntad de la gente y las estructuras legales difieren fuertemente por un plazo largo de tiempo, al menos en democracia, es la ley la que cambia*.

Así como los músculos que no se usan, se atrofian, los derechos que no se protegen se pierden; no por estructuras jurídicas inflexibles, sino por la renuncia a luchar por el cambio.

Tenemos que defender nuestros derechos, reclamar la protección de nuestra privacidad y moldear al mundo tal como lo queremos. Las leyes, las empresas, los grupos de poder sabrán acomodarse a ello. Es mucho mejor (y fácil!) adoptar un mercado que crece, que cercar el acceso a un pozo seco.

* Clay Shirky en Authors@Google.

Sxip Shirey: música desde los sentidos

Mientras trataba de aprender a tocar la guitarra a mis 12 años (y descubría que mi oído musical it’s just not there), jamás imaginé que fuera posible hacer música a base de gruñidos, jadeos, bolitas y megáfonos.

Eso se lo dejo a Sxip Shirey, que es un eximio intérprete de otra música, rara, pero atractiva.

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=pm5aKIQUWjA[/youtube]

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=6FsT_lnVppw[/youtube]

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=tr3XijNMx7Y[/youtube]

Esto ya no debe sorprender a nadie, lo encontré en TED.