Muerto el perro…

Decir que hay que festejar desaforadamente la muerte de Pinochet es inconducente. Muerto el perro, se acaba la rabia, pero quedan las cicatrices de las mordidas.

Lo incomprensible es que aún quede gente que lo extrañe, y lo exprese públicamente. Sé por qué lo extrañan tanto, son gente que se enriqueció durante la dictadura, mientras que otros perdían parientes.

Lo que me sorprende es que después de tanto camino democrático recorrido, con supuesta apertura de la información, con un Chile un poco más conectado al resto del mundo y un poco menos infectado de propaganda dictatorial, todavía quede gente que se piensa que está bien salir a la calle a gritar:

  • Que prefieren gobiernos no elegidos por la gente
  • Que ganaban dinero mientras sus compatriotas morían en manos del tirano al que ahora apoyan
  • Que «estábamos mejor con Mengele«
  • Que los crímenes de lesa humanidad no deberían castigarse (puta, ni siquiera investigarse, según algunos)

Por supuesto, estoy a favor de la libertad de expresión, pero alguien debería decirles que quedan como imbéciles apoyando esas posturas.

Chilenos democráticos: no se preocupen tanto. No festejen desaforadamente, el viejo ni se entera. No hagan lío en las calles, no se hagan pegar por la policía. Simplemente vayan donde están los que lloran al dictador y grábense bien sus caras. Pregunten sus nombres. Y nunca jamás les compren nada, no los contraten, no los respeten, no los inviten a nada. Que se caguen encima y nadie los limpie.

Ni van a notar la diferencia. Total, estaban mejor cuando Pinochet gobernaba.

Continue reading

Publica tu libro online: las ventas van a subir

Hace unos días opiné sobre cuánto publicar -o guardarse- en línea mientras uno está escribiendo un libro, a modo de respuesta al post de Hernán Iglesias.

Mi postura es que mientras más se publica, más interés se genera en un público más amplio que el original (el de tipos que se pasean por los pasillos de librerías ordenadas bajo un criterio escandalosamente arbitrario e impredecible -tengo que postear sobre esto-, o por las páginas de Amazon).

Estoy tentado de decir que Joe Wikert me da la razón, pero en realidad Joe Wikert no tiene idea de quién soy; aunque, según sus observaciones, me da la razón.

Lo ví en lo de Scoble. Jamás comencé a escribir un libro. Hablo por hablar. Verborragia, get it?

Continue reading

Foneras para Córdoba

Update: ya tengo las dos foneras en mis garras!

Cordobeses: tengo una fonera ya confirmada y E. Arcos me prometió otra (pero está por viajar, así que se puede complicar el delivery).

La cuestión es que una o dos foneras van a llegar a Córdoba, Argentina el 20 de diciembre.

Si hay bloggers cordobeses interesados en recibir una, pasen la voz y manden un trackback a este post.

Propongan mecanismos para sortearlas, a ver si consigo una idea mejor que meter papelitos en un vaso, llenarlo con fernet y adjudicar la fonera al papelito que flote más arriba.

Continue reading

Evitemos la censura

Pocas cosas me chocan más que la censura burda y el paternalismo gubernamental. No me resigno a creer que los legisladores de ningún país tienen estatura intelectual para decirme qué ver u oír.

Encontré esta producción del grupo FCC FU:

[youtube]fzaqXFcsH2U[/youtube]

Visto en Buzzmachine.

Si sabes de alguna iniciativa parecida, déjame un link en los comentarios.

Continue reading

Adiós, page views, adiós

Steve Rubel habla de la próxima «jubilación» de las page views como medida de (e)valuación de la web.

Page views? Una «página» (que ya es una metáfora medio gastada, yo prefiero algo similar a «pantalla») de un website está compuesta por múltiples archivos diferentes: la estructura general del documento -títulos, contenido, orden de presentación, etc.- se define en un archivo, las imágenes son archivos independientes -los íconos junto al link de Comentarios, el comic de Gapingvoid en la columna a la derecha de este texto, etc.-, y además hay otros archivos que participan en el conjunto de la estética y funciones de una «página».

Entonces, cuando en la terminología del marketing en internet alguien habla de «page views», se refiere a cuántas veces uno de estos conjuntos que opera como página fue visto. Tú que estás leyendo esto, acabas de convertirte en una «page view» en mis estadísticas (lo lamento, te convertiste en un número). Si das click en algún link de este site (por ejemplo en «Datos» en el menú del encabezado), las estadísticas van a contabilizar ooooootra page view.

El conjunto de 2 page views que acabas de producir, se traduce burdamente como una «visita», que indica que una computadora (y esto es casi casi casi equivalente a una persona) ha llegado a este website y «visto» dos de sus páginas.

Esa ha sido la manera de evaluar el atractivo de los websites por los últimos 12 años, más o menos. Si un site cuenta con muchas visitas, es más atractivo para un anunciante que uno desierto. Si esas visitas se traducen en un número mayor de page views, entre dos websites con igual cantidad de visitas, el más atractivo (o caro) es el que cuente más page views, que se asimilan a «impactos» publicitarios (cuántas comillas soy capaz de usar en un rato?).

Ahora el desafío se presenta con la adopción de tecnologías que contradicen esta metáfora de páginas y vistas sucesivas. Con AJAX, por ejemplo, uno aparentemente se mantiene en la misma página, mientras que el contenido se renueva a través de scripts y funciones que reemplazan lo que el usuario ve, sin que se contabilicen nuevas páginas vistas. Usando Flash, la mayoría de las interacciones ocurren dentro del Flash, sin recargar la página y sin contabilizar views.

Es necesario establecer nuevos parámetros de medición, ya que también hay que tener en cuenta el cambio de comportamiento de los usuarios/visitantes de un website: cada vez es más importante la interacción, dejando comentarios o editando información y preferencias, que la permanencia pasiva como mero espectador.

Uno de los grandes desafíos es llegar a otro standard de medición que sea uniforme para casi todos los websites. Hasta recién yo iba a proponer pensar en «eventos» más que en «visualizaciones», como medida de la inteacción de una persona con un website, principalmente porque es una métrica que ya está disponible en la mayoría de las herramientas estadísticas en el mercado (Google Analytics, por ejemplo, lo hace fácil), pero es muy difícil que esa medición de resultados comparables: el evento de recargar la pantalla de un webmail para ver si llegó correo nuevo es diferente del evento de cargar una pantalla de información extra sobre un tema en un diario online.

Qué nos queda? La duración de la visita es una medida que hoy se falsea con los browsers que implementan pestañas, en este momento tengo 6 pestañas de mi browser abiertas desde hace unas 4 horas que no he visto ni una vez. Creo que sólo quedan los visitantes.

Ahora, una aclaración importante. Todo este embrollo de definiciones y contabilidad trata de poner un valor a la audiencia de un sitio para que los anunciantes pongan banners, sordos e indiscriminados. Como el anuncio de radio o TV, su segmentación es secundaria e imprecisa y se vende por paquetes donde lo que importa es «cuánta gente lo ve».

Cuando el anuncio proviene de un sistema de publicidad contextual, como Google AdWords o Yahoo! Publisher Network, el anuncio (idealmente) se ajusta al contenido de la pantalla o página que el usuario ve, y se costea por click y no por volumen de views.

De esta manera, no me importa cuánto tráfico tenga el website X, sino que cuando alguien en ese site vea un artículo sobre autos, quiero que le aparezca mi anuncio de seguros y le den click, para ver mi oferta completa. Eso tiene un valor intrínseco que es mucho más fácil de aproximar que el «costo por mil impresiones de un banner de X tamaño en la sección de finanzas del diario X». Además, es más justo tanto para el publicista como para el responsable del website, ya que pagándose por click, estrategias fraudulentas que incrementen el tráfico de un sitio no tienen (no tendrían) efecto en el resultado final: una persona que da click en un anuncio para averiguar más tiene un valor relativamente cierto o determinable.

Cuánto demorará la industria en dar con una nueva unidad de medida? Se aferrarán a los modelos preestablecidos, para no salir de la zona de confort?

Continue reading

Un gesto para olvidar

Después de 60 años de la caída del Tercer Reich, 60 años de debacles de relaciones públicas cada vez que a algo o alguien se lo relaciona con el nazismo, nadie le dijo a los responsables del protocolo mexicano que el gestito de los presidentes que toman su cargo recuerda a Adolf?

Adolf Calderón
Foto: Televisa

De nada sirve que me digan que esta pose se usa desde hace 1000 años, acá no cuenta la idea original, sino quien la llevó a la fama.

Bajen esa mano, pónganla sobre la Constitución, al menos así sabremos que UNA vez se acercaron a ella.

Continue reading