Publica tu libro online: las ventas van a subir

Hace unos días opiné sobre cuánto publicar -o guardarse- en línea mientras uno está escribiendo un libro, a modo de respuesta al post de Hernán Iglesias.

Mi postura es que mientras más se publica, más interés se genera en un público más amplio que el original (el de tipos que se pasean por los pasillos de librerías ordenadas bajo un criterio escandalosamente arbitrario e impredecible -tengo que postear sobre esto-, o por las páginas de Amazon).

Estoy tentado de decir que Joe Wikert me da la razón, pero en realidad Joe Wikert no tiene idea de quién soy; aunque, según sus observaciones, me da la razón.

Lo ví en lo de Scoble. Jamás comencé a escribir un libro. Hablo por hablar. Verborragia, get it?

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Adiós, page views, adiós

Steve Rubel habla de la próxima «jubilación» de las page views como medida de (e)valuación de la web.

Page views? Una «página» (que ya es una metáfora medio gastada, yo prefiero algo similar a «pantalla») de un website está compuesta por múltiples archivos diferentes: la estructura general del documento -títulos, contenido, orden de presentación, etc.- se define en un archivo, las imágenes son archivos independientes -los íconos junto al link de Comentarios, el comic de Gapingvoid en la columna a la derecha de este texto, etc.-, y además hay otros archivos que participan en el conjunto de la estética y funciones de una «página».

Entonces, cuando en la terminología del marketing en internet alguien habla de «page views», se refiere a cuántas veces uno de estos conjuntos que opera como página fue visto. Tú que estás leyendo esto, acabas de convertirte en una «page view» en mis estadísticas (lo lamento, te convertiste en un número). Si das click en algún link de este site (por ejemplo en «Datos» en el menú del encabezado), las estadísticas van a contabilizar ooooootra page view.

El conjunto de 2 page views que acabas de producir, se traduce burdamente como una «visita», que indica que una computadora (y esto es casi casi casi equivalente a una persona) ha llegado a este website y «visto» dos de sus páginas.

Esa ha sido la manera de evaluar el atractivo de los websites por los últimos 12 años, más o menos. Si un site cuenta con muchas visitas, es más atractivo para un anunciante que uno desierto. Si esas visitas se traducen en un número mayor de page views, entre dos websites con igual cantidad de visitas, el más atractivo (o caro) es el que cuente más page views, que se asimilan a «impactos» publicitarios (cuántas comillas soy capaz de usar en un rato?).

Ahora el desafío se presenta con la adopción de tecnologías que contradicen esta metáfora de páginas y vistas sucesivas. Con AJAX, por ejemplo, uno aparentemente se mantiene en la misma página, mientras que el contenido se renueva a través de scripts y funciones que reemplazan lo que el usuario ve, sin que se contabilicen nuevas páginas vistas. Usando Flash, la mayoría de las interacciones ocurren dentro del Flash, sin recargar la página y sin contabilizar views.

Es necesario establecer nuevos parámetros de medición, ya que también hay que tener en cuenta el cambio de comportamiento de los usuarios/visitantes de un website: cada vez es más importante la interacción, dejando comentarios o editando información y preferencias, que la permanencia pasiva como mero espectador.

Uno de los grandes desafíos es llegar a otro standard de medición que sea uniforme para casi todos los websites. Hasta recién yo iba a proponer pensar en «eventos» más que en «visualizaciones», como medida de la inteacción de una persona con un website, principalmente porque es una métrica que ya está disponible en la mayoría de las herramientas estadísticas en el mercado (Google Analytics, por ejemplo, lo hace fácil), pero es muy difícil que esa medición de resultados comparables: el evento de recargar la pantalla de un webmail para ver si llegó correo nuevo es diferente del evento de cargar una pantalla de información extra sobre un tema en un diario online.

Qué nos queda? La duración de la visita es una medida que hoy se falsea con los browsers que implementan pestañas, en este momento tengo 6 pestañas de mi browser abiertas desde hace unas 4 horas que no he visto ni una vez. Creo que sólo quedan los visitantes.

Ahora, una aclaración importante. Todo este embrollo de definiciones y contabilidad trata de poner un valor a la audiencia de un sitio para que los anunciantes pongan banners, sordos e indiscriminados. Como el anuncio de radio o TV, su segmentación es secundaria e imprecisa y se vende por paquetes donde lo que importa es «cuánta gente lo ve».

Cuando el anuncio proviene de un sistema de publicidad contextual, como Google AdWords o Yahoo! Publisher Network, el anuncio (idealmente) se ajusta al contenido de la pantalla o página que el usuario ve, y se costea por click y no por volumen de views.

De esta manera, no me importa cuánto tráfico tenga el website X, sino que cuando alguien en ese site vea un artículo sobre autos, quiero que le aparezca mi anuncio de seguros y le den click, para ver mi oferta completa. Eso tiene un valor intrínseco que es mucho más fácil de aproximar que el «costo por mil impresiones de un banner de X tamaño en la sección de finanzas del diario X». Además, es más justo tanto para el publicista como para el responsable del website, ya que pagándose por click, estrategias fraudulentas que incrementen el tráfico de un sitio no tienen (no tendrían) efecto en el resultado final: una persona que da click en un anuncio para averiguar más tiene un valor relativamente cierto o determinable.

Cuánto demorará la industria en dar con una nueva unidad de medida? Se aferrarán a los modelos preestablecidos, para no salir de la zona de confort?

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El videoblog como vehículo de marketing

No necesita ser diario, no requiere altos valores de producción y distribución, ni tiene por qué ser aburrido como un sermón.

Cuando Hugh MacLeod hablaba del «Kryptonite factor«, como ejemplo de una situación indeseable que podría haberse desactivado con apertura y transparencia por parte de la empresa, en los comentarios preguntaban «te imaginas lo aburrido que puede ser un blog sobre candados?».

Qué te parecería entonces la idea de crear un videblog sobre licuadoras? Esto es lo que la gente de BlendTec hizo, una de las mejores ejecuciones que he visto hasta ahora de marketing a través de videoblogs.

BlendTec, empresa que se dedica a producir licuadoras, montó un website llamado Will It Blend? donde podemos ver sus máquinas en acción, licuando y mezclando lo que te imagines.

El mensaje es fuerte: estas licuadoras pueden con cualquier cosa. La técnica es sencilla: nada de metáforas ni clichés rebuscados, simplemente se graba y se muestra. El costo: ínfimo. El efecto: mucha gente hablando de «Cochicken» y los comentarios de la gente en el blog son una joya.

[youtube]MC8Zvl-8ziA[/youtube]
Más de un brand manager dirá: «esto no va con mi brand character», «y si alguien se toma el shake de Coca + DVD?», «mejor ponemos una puesta de sol, una familia feliz y un súper product-shot», o mi favorito «hay antecedentes / estadísticas / focus groups sobre esto?».

La respuesta a las cuatro frases es la misma: no TODA tu comunicación debe ser necesariamente un reflejo de sí misma. Cada medio, cada canal tiene personalidad propia y requiere soluciones y adaptaciones. La diversidad de medios es una OPORTUNIDAD, no una amenaza; el mejor camino es aprovecharla y amplificarla ofreciendo variantes sorprendentes, en vez de igualar, equiparar y «bajar» tu mensaje a un murmullo monótono y repetitivo que lo único que estimula son bostezos.

Idear, grabar, publicar y mantener un videoblog cuesta anualmente el 1% de lo que costaría una campaña en TV y otros medios. La relación costo/beneficio es la mejor entre todas las acciones que una empresa podría emprender. Pero no es para blanditos. Interactuar abiertamente con tus clientes requiere un poco de huevos ganas.

Sin esas ganas, BlendTec hubiera mandado press releases a varias revistas bostezando diciendo: «Las licuadoras BlendTec pueden licuar pelotitas de golf, canicas y hasta el mango de un rastrillo, a la par de preparar los más deliciosos smoothies. Las licuadoras BlendTec son un gran aliado en el hogar».

Cuando termine de bostezar, pienso en algún remate para el post.

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Amanda Congdon: nuevo proyecto?

Amanda Congdon, la ex-host y socia de Rocketboom, parece haber aprovechado bien el tiempo desde que dejó el show para preparar su siguiente paso.

En el blog de Scoble ví un link a AmandaAcrossAmerica, un vlog donde aparentemente viaja por Estados Unidos conociendo gente y grabándolo todo. También encontré un blog, en pleno testing pre-lanzamiento.

Cuidado: pesos pesados detrás de la iniciativa.

Welcome back, Amanda!

Detalle curioso: en MySpace, la foto principal del perfil de Amanda es una tomada en el evento de entrega de premios del Concurso Intel de Videoblogs «Luz. Cámara. Enter.», que organizamos en AREA6.

[UPDATE]: es oficial, mañana se lanza, nos perdimos la fiesta.

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Una de dos

Desde Ad Tech NY, B.L. Ochman rescata (entre otras) esta cita:

Shawn Gold, «There is no way you can run content through legal and marketing and create a good blog.»

(No hay manera de hacer que tu contenido sea aprobado por el área legal y la de marketing y con él crear un buen blog)

Con la cual estoy bastante de acuerdo.

Veo dos maneras de interpretar esto:

  • La «voz» de las empresas es completamente artificial, «bendecida» por legal y marketing, su mensaje es forzado / falso / sobreprotegido y no se puede establecer una buena conexión con la gente así.
  • Legal y marketing deberían quedarse al margen de este tipo de iniciativas. Pero en este caso, ¿quién es el responsable? Seamos realistas, una corporación de miles de empleados estaría en problemas si los empleados empiezan a decir lo que se les ocurre.

(Claro que no hablo de censura, palabra que me asquea. Imaginen a un ejecutivo de marketing de HP diciendo «Dell vende mierda!» )

¿Entonces? ¿Qué hacemos? Hasta ahora las empresas que logran publicar un blog que REALMENTE conecte con la gente, en general lo hacen a través de un dueño o directivo de personalidad fuerte, al estilo Bob Parsons.

Las agencias de relaciones públicas y otras empresas (calificados como «clueless» por la blogósfera en general) que intentan publicar blogs como herramienta de emisión de comunicados de prensa, terminan provocando risas y hastío en sus (3 ó 4) lectores.

¿Será posible darle naturalidad a la voz de una empresa, mientras se protege el interés corporativo de dar un mensaje «esterilizado»? ¿O simplemente hay que admitir que un blog está fuera de las herramientas de comunicación que una empresa puede usar convincente y efectivamente?

Blog Day

Felicidades, hoy es Blog Day. Supuestamente hoy los bloggers deberían disfrutar de un rato para conocer nuevos bloggers y conectarse entre sí. Excusas poco convincentes aparte, noblesse oblige.

Me enteré culpa de gapingvoid.

Hace poco descubrí HorsePigCow, y me gusta dónde trabaja esta chica, aunque al parecer me borró un comentario anti-PETA. Quizás me equivoqué / Maybe I did screw up. Hi Tara 🙂

B.L. Ochman también fue un buen hallazgo, mis condolencias por su perro Sam.

Un personaje legendario, que podría haberme parido, empezó su segunda vuelta.

Me sorprendí al mirar un poco los archivos y ver la antigüedad de los posts de Gustavo. Elogios por la persistencia (cuando lea más podré opinar sobre otras minucias).

Hoy es un día extremadamente raro, fin de una etapa para mí. Pásenlo bien.

Qué es un blog “de negocios”?

Es la gran pregunta de la semana.

Hace muy poco salió publicada una pequeña nota mía en Expansión donde destaco que en México, a primera vista, hay muy pocos blogs referidos a negocios, mercados y economía en general.

Armando de Wise Old Men responde, concordando con algunas partes, y ya hay un inicio de conversación en los comentarios de su post (Armando: la nota se puede ver online, aparece como parte de los «Elementos adicionales» al pie de la página). Gustavo Arizpe dice, más o menos, «uso mi blog como herramienta de negocios, pero no evito posts sobre temas y opiniones personales». Calificará como blog «de negocios»?

A mi entender, o al menos lo que pensé al momento de escribir la nota, es necesario separar -si se pudiera- los blogs de empresas y los blogs de personas. El auge que hoy vive USA con los blogs-como-herramienta-de-negocios se debe a blogs mantenidos por empresas, con contenidos que hablan de su actividad y de las novedades y sucesos de su industria en particular.

Una de las fuentes de la nota cita el caso de una empresa de lácteos que mantiene un blog no sólo acerca de lácteos, sino que también incluye consejos para padres sobre la correcta nutrición de sus niños. Me parece una maravilla.

Este es el perfil que yo veo como el más cercano al blog «de negocios». La empresa usa el CMS y el formato del blog como extensión de su actividad de Relaciones Públicas, con un objetivo de negocio claro: esta actividad debe resultar en un incremento en los activos de la empresa, ya sean tangibles, generando más ventas, o intangibles, mejorando la imagen de marca.

El resto de los blogs, me parece, son de opinión. Por más que se esfuercen en girar alrededor de temas «serios», el estilo relajado y el devenir natural de la conversación llevan casi siempre a «las 5 del viernes» y otros ejercicios similares.

Blogosfera

Internet tiene una maravillosa capacidad para alimentarse de sí misma.

En los inicios fue Online Marketing. Miríadas de autoproclamados expertos reunían material, lo condensaban en un e-book y lo vendían bajo la promesa de «descubrir los secretos de la venta por Internet» a los mortales. Junto a la promesa principal, había algunas accesorias, como por ejemplo la oportunidad de dejar el trabajo regular y montar una oficina en casa para ganar sueldos anuales de 6 cifras (http://www.bizweb2000.com/).

Básicamente el e-book decía que había que compilar un e-book y promocionarlo como los expertos. Estos expertos promocionaban sus obras en foros dediscusión, páginas de búsqueda, spam, etc. Poco a poco, estos foros, páginas de búsqueda y demás «medios» se poblaron de una fauna que se alimentaba a sí misma, donde los expertos alardeaban de su éxito, sus ingresos y la libertad de trabajar en su propia casa, mientras que otros (o los mismos) anunciaban que estaba disponible a la venta un e-book describiendo cómo lograr todas esas cosas.

En la debacle, fueron las empresas puntocom. Grandes compañías se crearon y destruyeron en segundos a través de intercambios de acciones cuyo valor se podía medir con un termómetro puesto en el asiento de ciertos analistas de Wall Street. Empresas valuadas en miles de millones de dólares pagaban a sus ejecutivos con opciones sobrevaluadas para que hicieran operaciones de compra y venta de otras compañías con las mismas prácticas.

Cuando el viento se llevó el humo, el mundo corporativo entendió que un click no es un dólar, y para que una compañía subsista se necesita más que un nombre cool y animaciones en la homepage.

Ahora creo que le toca el turno a los Weblogs. La Blogosfera es el ecosistema donde la gente que publica, lee y comenta sobre blogs habita. Esta gente, desde destacados periodistas hasta ignorantes como yo, escribe sin censura aparente sobre lo que se le da la gana. Otros (en general los mismos) se pasean por los blogs de los primeros emitiendo opiniones y comentarios sobrelos artículos, e incluyen en la firma la dirección de su propio blog.

Poco a poco se genera un lenguaje común entre los cohabitantes de este zoológico digital, y todos hablan naturalmente de posts, pingbacks, trackbacks, rss, atom y xml. Por supuesto, quien viene de afuera debe hacer un severo trabajo de traducción para integrarse en algunos blogs.

Por otra parte, se crearon blogs que hablan sobre blogs, y como pocos en ambos bandos son escritores profesionales, la gran mayoría de los criticados reacciona pobremente ante la crítica. Se generan griteríos y discusiones inarticuladas similares a las del patio de una escuela primaria.

Espejos enfrentados que repiten el mismo gesto hasta el infinito o el hastío, lo que llegue primero.