Buscamos redactores, bloggers, moderadores de comunidad

No puedo creer que le voy a pagar a alguien por divertirse en línea.

Necesito 2 moderadores para un website / comunidad centrado en autos, tuning y decoración / bodywork de autos. Las dificilísimas divertidísimas tareas que les tocarán son:

  • Seleccionar videos de YouTube y similares para un canal privado/vertical
  • Buscar y moderar fotos des la web y las enviadas por miembros de la comunidad
  • Proponer, moderar y responder temas y preguntas planteadas en un foro para fanáticos de los autos
  • Hacer crecer la comunidad en general, a través de la difusión de notas y posts, contacto con medios offline, participación activa en otros foros relacionados, etc.
  • Generación de contenidos para un blog central, y material de distribución en newsletter.

Buscamos gente con iniciativa y ganas de dominar el tema. Esperamos que la carga de trabajo disminuya rápidamente en la medida que se habitúen a las tareas, para que puedan sumarse a otros proyectos desarrollar nuevas habilidades.

Además de esta actividad inicial y prioritaria, podrán participar en todos los proyectos de una agencia de publicidad y marketing que está creciendo mucho y rápido. Nuestros proyectos abarcan múltiples medios e industrias diferentes y desafiantes.

Excelente ortografía y gramática son indispensables. Leer esto también es un requisito.

Bloguear no es para todos…

Me gusta el análisis que hace Hugh MacLeod sobre las nuevas herramientas de publicación y «presencia» que hoy están disponibles (Twitter, Jaiku, Facebook, Spock, Dopplr, etc), y se llevan una porción de la energí­a que antes «solo» se ocupaba en blogs.

I remember Robert Hughes, the great art critic saying in his wonderful book, «The Shock Of The New» that the Conceptual Art scene that emerged in the 1960s-1970s was actually good for «Painting».

Why? Because with everybody else scattering bits of string around gallery floors and calling it «Art» , or covering themselves with butter, rolling themselves in the grass and calling it «Art», the only people left painting were those, as Hughes put it, «who still actually wanted to paint».

And paint they did. Hence the big painting revival in the early 1980s. Artists like Julian Schnabel, Francisco Clemente, Basquiat, Keith Haring etc.

I feel similarly about blogs. With new tools like Facebook and Twitter springing up, there’s no need to have a blog unless you really want to, unless you really want to devote that kind of time and effort to it.

As I’ve said more than once before, «Blogging isn’t for everybody, Web 2.0 is for everybody».

Todaví­a hay mucha gente diciendo a las empresas «abran un blog», y no se trata de eso. Conversen, abran espacios, usen las herramientas que hoy están disponibles para todos y que el resto del mundo está usando. Creo que ese es el consejo.

A este tipo lo conozco…

…pensaba mientras un fulano de mandíbula cuadrada, barba de 5 días y atuendo modernoso, se tropezaba con mi valija y hacía como que no se daba cuenta, como si el horizonte se hubiera puesto súbitamente interesante en esa calurosa sala de migraciones del aeropuerto de México.

Colarse en una fila de gente que acaba de bajarse de vuelos de 10 horas no es algo que se tome a la ligera, pero el tipo parecía un maestro del arte. Primero se asomó a ver algo en la pared, creo que unos folletos informativos, o algo así. Luego un par de pasos más y con un súbito giro, medio cuerpo otra vez en la fila, justiiito delante de mí. Ahora sólo quedaba esperar que la fila avance un poco para meter la valija al flujo y no pasó nada.

Impecablemente ejecutado, salvo que había otras 300 personas adelante. En tooodo el tiempo que se tomaron los eficientísimos y amables funcionarios de migración en registrar tal cantidad de gente, entretuve la mente insultando detalladamente al fulano, su madre, sus hermanas, su abuela paterna -porque la otra era una santa-, las putas de sus primas y a la renga sifilítica transexual con la que seguro se va a casar.

Después lo ví en TV, anunciando el AXN Film Festival y ayer lo encontré haciendo el papel de Paz en The Bourne Ultimatum. Se llama Edgar Ramirez, y el doctor tiene razón: no hay que guardarse las broncas. Je, ahora estoy en Paz.

King Jeremy the Wicked

Encontré en mental_floss un recuento de los mejores videos de grunge, entre ellos mis favoritos «Black hole sun» y «Jeremy«.

DanzigEntre el ’92 y ’94 tuve mi etapa de grunge/metal, con una adecuada dosis de camisas escocesas, borceguíes y ganas de hacerme un tatuaje. Pearl Jam, Soundgarden, Henry Rollins Band, Ministry, Glenn Danzig, su calavera de búfalo y su iconografía de H.R. Giger. Guns ‘n Roses era para chicas, aunque todavía silbo «Patience».

Jeremy, aunque podría calificar como «suave» frente a las porquerías que escuchaba, siempre me fascinó. En esa época no había forma de analizar las letras sin comprar el disco (soy propietario de alrededor de 12 CDs, jamás compro música, radio y last.fm son más que suficientes para mis gustos), y mi inglés tampoco estaba tan afilado. Me quedaba el video.

La expresión de Eddie Vedder hipnotiza. Más allá de la producción, las palabras manuscritas y las imágenes congeladas (me encantan los padres de Jeremy inmóviles en la cena), la ferocidad de la cara de Vedder fue siempre el mayor anzuelo para mi atención.

Acá viene King Jeremy the Wicked, no te pierdas la lista completa en mental_floss.

[youtube]7uc-p8fbyEM[/youtube]

Una charla con Pekerman

Qué hace uno cuando todavía no se puede ir de un evento? Se acerca a la barra, o la puerta desde donde aparecen las bandejas de alimentos.

Mientras trataba de pescar la primera copa de la noche, quedé parado junto a Pekerman y su esposa, mientras un fotógrafo les tomaba una foto. «Este tipo tiene cara conocida», pensé.

Cuando el fotógrafo, que -más inexplicablemente que en mi caso- tampoco sabía a quién le había tomado la foto, anotó sus nombres y se fue a pescar su siguiente foto, se me ocurrió decir «José, perdonalo (con acento en la á), no sabe lo que hace», con un guiño «de entendido».

Acá hace falta una aclaración: yo debo ser el peor interlocutor sobre la faz de la tierra para un tipo que quiera hablar de fútbol. No sé de fútbol, ya estoy viejo para aprender, no me sale jugarlo y me equivoco de mundiales, jugadores y resultados.

Pekerman, sin saber esto, me extendió la mano, me presentó a su mujer y empezamos a charlar de su nueva vida en Toluca, su percepción del país, mi negocio y todas esas cosas casuales sobre las que uno puede explayarse tranquilamente tanto en la primera como en la centésima conversación.

T-O-D-O el mundo lo buscó para tomarse fotos, darle un apretón de manos, preguntarle sobre su selección|jugador|equipo|partido favorito y discutirle un poco. Tiene la paciencia de un fakir, sonrió para cada flash, posó con una jauría de chicos y le va a dar un saludo a Saviola (creo), de parte de un flaco aaaaalto de acento cuyano, porque el flaco tiene «muchas menos probabilidades de verlo» que Pekerman.

Mientras tanto, nos preguntaba los 5 lugares para visitar sí o sí en México. Va mi lista:

  • Desde la Riviera Maya hasta el otro lado de la península de Yucatán, todo. Palenque, Mérida, Campeche, Chiapas, etc. Es una excelente oportunidad de cruzar a Guatemala y conocer Tikal y Antigua, en ese orden.
  • De la costa del Pacífico, que comience por Los Cabos, el Mar de Cortés y sus aguas azul oscuro, aunque así se desluce el resto.
  • Guanajuato, con sus túneles, momias y teatro histórico, ideal para pasarse unos 5 días en semana santa.
  • Valle de Bravo y su lago, paseos en lancha o velero, comida rica y paisajes boscosos.
  • San Miguel de Allende, San Miguel Regla, Pahuatlan, el Cañón del Cobre, el tren de la Sierra Tarahumara, las cascadas de Agua Azul, el Cañón del Sumidero, hay mil pueblitos y ciudades chicas donde perderse con gusto.

No hubo mucho respiro antes que se arremolinaran los fanáticos que pusieron una pelota al medio de la conversación, y aún para un lego como yo, se despachó con algunas frases reveladoras (incorrectamente citadas por mi culpa, por supuesto).

«Los (clubes, periodistas, aficionados, directivos) argentinos no creen en la organización, están más pendientes de las figuras, los iluminados. Pero lo que se logra con un proyecto, con organización, es mejor: el grupo por sí mismo se mantiene en un nivel alto y crece».

«Yo jugaba en Argentinos Juniors cuando llegó Maradona. Se le escapaban los dedos de las zapatillas rotas […] Tengo fotos con él a los 10, 11 años».

«Los jugadores argentinos juegan por la camiseta. Los chicos se matan por ir a la Selección… Me dicen ‘yo voy, aunque sea de aguatero quiero estar…'»

«Sabías que los seleccionados argentinos tienen prohibido recibir premios por ganar partidos? Esto nadie lo dice y debería saberse».

«Argentina tiene una de las mejores escuelas del mundo, junto con Brasil, Italia y quizás Francia […] Me ha tocado armar equipos de jugadores excelentes y dejar fuera a chicos que la estaban rompiendo en el Milan, el Real Madrid… sentía que tenía que pedirles perdón».

«No soy un tipo polémico… Si no me peleé con Grondona… Acá en México hay mucha gente que tiene ganas de crecer y de hacer un gran trabajo… No hay que discutir…».

Aprendí un montón de fútbol, pero eso es fácil cuando uno no sabe nada. Lo mejor es que aprendí varias otras cosas, todas buenas, de un tipo tranquilo que se tomó un rato para conversar con una audiencia ávida de escucharlo y robarle un consejo, un chispazo, un apretón de manos.

Néstor Kirchner en México

El presidente y la Primera Senadora están en México para la primera gira proselitista internacional de Cristina inaugurar la «Casa de la Cultura Argentino-Mexicana», coronada por una fuente que imita el monolito central de la Plaza de Mayo. Todavía debe estar en la embajada, repartiendo apretones de manos a obsecuentes y meseros, los principales invitados al evento.

De verdad, no tengo nada contra K. No viví su Argentina, y me tocó vivir muy poco de la anterior, por juventud o por ausencia. Quizás pueda criticar desde la forma algunas de sus decisiones, pero también quizás tomaría las mismas, si estuviera en su sillón.

La cuestión es que su discurso me parece TAN ajeno, TAN anclado en los ’70s, que no hubo ninguna parte de su declamación que me hablara en primera persona.

A punto de cumplir seis años viviendo en México, descubro que las manifestaciones exageradas de argentineidad me provocan un poco de rechazo. Que los aplausos forzados -demasiado expresivos- (quizás hubo aplaudidores infiltrados entre la manada?) cada vez que K mencionó que Argentina se negó a pagar la deuda externa, me dejan con ganas de preguntar «cómo? no fue porque NO HABÍA plata?».

Esa euforia del que busca reencuentros me resulta ajena. No basta la excusa de «somos argentinos» para apretarme contra un desconocido. Ni para hacerlo con uno que conozco, y sé que es un cagador. Yo no salí del país como último remedio, así que no estoy añorando la vuelta y las empanadas. Dame un taco, aunque la dieta se vaya a la merde. No tengo por qué estar de acuerdo con tu perspectiva exiliada, muchas gracias; me quedo con la mía.

En resumen, fui a la embajada en contra de mi voluntad («yes, dear», y’know), escuché un discurso escrito y ensayado para otra gente, y pude tomar un poco de Malbec para bajar empanadas normalitas normalitas. Toooodo un cliché.

Pero no todo es llanto esta noche: conocí a José Pekerman; estuvimos charlando como una hora, el tipo es repiola. Te cuento más tarde.