El mundo se dirige a un destino muy oscuro.

Cuando leo que un mililitro de tinta negra Hewlett Packard es más caro que un mililitro de sangre, o cuando recibo un currículum vitae de un diseñador gráfico que se ve así:

CV Puaj

Me doy cuenta que vamos mal, muy mal.

Estoy buscando un par de creativos junior para la agencia, y después de ver especímenes como este, me desespero un poco.

Primero definiciones: Qué entiendo por un creativo junior? Un chico de unos 19 o 20 años, que estudie diseño gráfico, que sepa seguir una serie de instrucciones y tenga unas ganas terribles de aprender. Que ofrezco? Esto no es definitivo, pero básicamente es una posición fija en la empresa, un escritorio con teléfono y computadora, clientes interesantes que siempre requieren algo distinto, un sueld(it)o que le permita desplazarse un poco y días agitados de acá en adelante.

El “mercado” me presenta una cara MUY diferente:

  • Nadie de 19 o 20 años se presenta. Según parece, la edad de inserción laboral en este tipo de empleos es mayor. Please no me digas nada de niños trabajando en el campo, ya sé, estoy hablando de otra cosa.
  • Nadie que esté estudiando dispone de tiempo para trabajar full time. Este es un problema del modelo educativo mexicano, supongo. Si la escuela no te deja madurar laboralmente MIENTRAS estudias, llegas al mercado demasiado tarde como para modificar la manera en que absorbes el set de conocimientos teóricos que te descargan en la cabeza.
  • Nadie cree que necesita aprender. “Trabajé en la Taquería de Lola, diseñando los menús!” dicen, mientras ponen los ojos en blanco.
  • Nadie piensa que los sueldos son una función relativamente proporcional al valor que provee el empleado a la empresa. Por lo menos en pequeñas empresas, esto DEBE cumplirse. En empresas más grandes hay un poco de espacio para puestos superfluos, o para posiciones requeridas por el gobierno o los corporativos centrales, que aunque no proveen un valor específico, tienen que estar.

Desesperante, no? De los 20 o 30 currículums de diseñadores que recibí desde un aviso en línea, pocos tenían algo de identidad gráfica aplicada, casi ninguno tenía un website o blog con sus diseños publicados, la mayoría anda alrededor de los 26-27 años y ninguno, NIN-GU-NO se acercó a visitarnos, o llamó por teléfono ni hizo nada para elevar un poco sus probabilidades.

Pero… el aviso dice “recién egresado”… Sí, pero si viniera alguien que me diga “me falta un año para terminar la carrera, pero mira qué lindo diseño y el myspace de mi bandita de música y estas fotos en flickr que saco por la ciudad y dame el puesto porque quiero arrancar cuanto antes”, se lo lleva.

Por supuesto que esta es una generalización amplia que parte desde mi experiencia personal, pero me ha resultado curioso desde que llegué a México. Por lo que pude ver, hay una incompatibilidad deliberada entre la universidad y el mundo laboral. Salvo casos de excepción que alguien me dará, la primera impresión que recibí es que nadie espera comenzar a trabajar hasta DESPUÉS de haber terminado la carrera.

Eso no es TAN malo, hasta que se combina con la actitud del que ya egresó: “Soy LICENCIADO en Extracción de Mocos con el Meñique Izquierdo, quiero tu puesto, tu sueldo y, ya que estamos, tu mujer”. No way, licenciado.

Y los peores casos, son los que inmediatamente después de terminar una carrera universitaria, sin haberse dado oportunidad de testear su (des)conocimiento en el mundo real, se lanzan a conseguir la maestría, apilando conocimientos teóricos sin misericordia, ni provecho visible, envejeciendo y entrando más tarde aún en el mercado laboral como inútiles ilustrados que pretenden sueldos astronómicos.

El tema del sueldo parece especialmente difícil de entender para los que jamás miran más allá de su ombligo. Siguiendo el ejemplo del diseñador, que es el que me está maltratando desde hace unos días, un tipo sin experiencia (o muy poca), en general demora más y requiere mayor supervisión que un tipo experimentado para entregar el mismo trabajo/resultado. Es lógico esperar que su sueldo refleje estas diferencias de nivel, en comparación con otros. “Mi compañero de prepa es archicool diseñador en XXXX BigAgency y cobra chorrocientos petrodólares por minuto!” en general no sirve de nada si hay que repetirte diez veces las cosas y rehaces 3 o 4 veces cada pieza, junior.

Las ramificaciones de esto son mayúsculas, en todos los niveles. Hay gente que a los 28 años hace malabares para casarse porque con un sueldo junior no se puede hacer magia, y cuando llega el primer hijo tiene que vender un riñón, preferentemente uno de la mujer, porque los medicamentos contra la úlcera arruinaron los de él.

El broche de oro: la apatía. Si no das un poquito más que lo que se te pide, si no propones nuevas/mejores/diferentes formas de hacer las cosas, si no lees algo nuevo todos los días, cómo esperas que alguien se entere de que existes? Newsflash: el 99.9999999% de los puestos que se abren NO están en ministerios, así que hace falta un poco de iniciativa para mantenerte a bordo y bastante más si quieres destacarte.

El mejor consejo que puedo dar, después de 13 años de aprender de mis errores es: olvídate del discurso “sindicalizado”. La era en que las empresas y sus empleados eran entes antagónicos se acabó hace rato. Y si aún estás preso en uno de esos vestigios del pasado, sal a buscar algo nuevo.

Si quieres entrar y crecer (y hasta triunfar!) en una empresa, piensa como empresario. Consigue mejorar UN proceso simple, y tendrás a tu cargo procesos más complejos o con más componentes. Consigue un ahorro o eficiencia en algún rincón, y podrás intentarlo donde puedas producir un ahorro mayor. El valhalla a quien consiga un cliente nuevo.

Nadie te va a dar una recompensa por permanecer. Si estás demasiado tiempo en el mismo lugar, en general es señal de que ni la competencia, ni los que fueron tus jefes y salieron de la empresa, te quieren con ellos.

Compórtate como un empresario, y tendrás oportunidad de gestionar porciones mayores de la empresa (a esto se suele llamar ascenso, get it?). Hablemos en serio, a quién elegirías TÚ como socio? al que se mata hombro a hombro contigo para que la empresa ande mejor o al que pasa la vida mirando el reloj para que no se le escape el minuto de salida?

Entiende que emprender un negocio, montar una empresa es un acto de fe. Para el que lo hace, es poner sus recursos, sueños y energías en sostener y hacer crecer la empresa. Nadie que esté en esa situación quiere un parásito a su lado. En mi caso, de nada me sirve quien vive con “actitud de empleado”. Quiero trabajar con socios y futuros competidores. Cuando cualquier persona que trabaje para mí pueda salir de la empresa y montar un negocio exitoso por sí mismo, MIS posibilidades serán infinitas.

Hay mil maneras de NO conseguir/mantener un trabajo, y una sola de lograrlo: da ese paso, levanta la mano, comienza antes, arriesga algo, cambia tu cosmovisión.

Las recompensas son infinitas.