Eso lo mató

-«Fue esa terapia, la quimioterapia, lo que lo mató.»

Lo dijo alguien sentado junto a mi mesa en Kaiten Sushi hace una hora. Espero no tener cáncer nunca, porque la quimio me va costar la vida.

Una medio macabra manera de presentar: Overheard in… una familia de sites con muy disparatado (pero «human powered») humor.

Volar resfriado

Resfriado y con los ojos llorosos, sufriendo los cambios de presión de la cabina y con los tímpanos tensos, listos para estallar, no me predispuso bien para escucharla.

-Somos madre e hija, no podemos viajar separadas -decía con una convicción que pedía a gritos que alguien interrogara a la hija, para confirmar.

-No hubieras aceptado, te hubieras puesto firme -le recriminó al marido, que viajaría 2 filas más atrás, y no se quejaba.

El cantito de «no podemos viajar separadas» se repitió varias veces alrededor mío, mientras una azafata trataba de encontrar al menos 2 asientos contiguos en un vuelo repleto. Yo -previsor- hice mi check-in online y elegí bien mi asiento: frente a la puerta de emergencia del medio, sin asiento adelante, ventana (en general pido pasillo, pero el espacio extra fue tentador).

Un par de horas más tarde, cuando salí del baño y me encontré frente a MAMÁ, supe que no saldría ileso. Con el mismo tonito hastiado y reprochante con que defendía el derecho de viajar roncando junto a su hija, y con la misma convicción de su certeza, me dice: «Este baño es de mujeres».

Puuuta madre, no podía ignorarme? «No», le dije con la sombra de un gruñido, a ver si de ahí traducía que no estaba interesado en dialogar (y era cierto, entre resfrío y el aire acondicionado del avión mi garganta era un asco).

-A mí me dijeron que sí -le dijo, indignada, a mi espalda, como si esa fuera toda la razón que sostenía su verdad. Y esa era.

Consejos para volar tranquilo

No soy el tipo que más millas tiene, pero -observador maniático como soy- he detectado algunas pistas que podrían servirle a más de un integrante de la fauna aeroportuaria mundial.

Primero e irrenunciable: debería existir algún tipo de separación entre viajeros con experiencia y novatos (ya sé, una de las primeras barreras es el upgrade automático a business class, pero estoy pensando en algo más accesible). No hay nada que moleste más que alguien que no sabe hacia dónde ir, ni a quién preguntarle algo.

Y aparte de eso:

– No lleves más de un bolso en la cabina. Lo justo y necesario para acomodar tus documentos, agregar unos pañuelos descartables y alguna otra pendejada imprescindible (sí, una PSP, por ejemplo). Nada de lo que puedas llevar incómoda bajo el asiento de adelante, sufrirá si lo mandas a la bodega del avión.
– Si tienes MUCHA sed, o quieres dormir bien, pide cerveza. Por alguna misteriosa causa, la cerveza es la única bebida que te sirven en lata completa. El resto viene en porciones ridículamente chicas, de más o menos un tercio de una lata.
– Si elegiste el asiento de la ventana, no tomes cerveza. Sobre que es difícil dormir en las condiciones infrahumanas de la clase turista, logro conciliar el sueño unos minutos y tengo que levantarme para que vayas a mear? Fuck off
– Si ves que los carritos de comida/bebida/etc están en el pasillo, no vas a poder llegar al baño sin molestar a alguien, programa tus esfínteres para resistir los minutos más.
– Los asientos se asignan al momento del check-in. Nadie se queda sin viajar, ergo no es necesario que te anticipes en la fila de abordaje. Espera que llamen a tu sector y no interrumpas el tránsito de los que suben antes.
– Todo el mundo se baja del avión al finalizar el vuelo. No es necesario que te apures a levantarte y bajar tus bolsos, para después pasar 20 minutos de pie en el pasillo haciendo equilibrio con las 3 maletas y pidiendo disculpas (ver primer item de esta lista).
– No compres en el Duty Free, al menos que sea un reloj y te lo pongas ipso facto. Primero: no ahorras nada si estás comprando cosas que no comprarías en otra parte. Segundo: ver item número uno de esta lista.
– Si usas los audífonos a un volumen tan alto que me molesta a lo lejos, apenas te duermas te voy a bajar el volumen, o desconectarlos, especialmente si sintonizas el canal de reggaeton.

Esta fue la lista de consejos para que YO vuele más tranquilo. Inspiración: 16 horas living the brand con Copa Airlines. For the record: fue un buen vuelo, la tripulación se portó excepcionalmente bien en toooodo el recorrido, lo complicado vino de la mano de los fellow travelers.

Departamento 2.0

Califica como 2.0 si la búsqueda de hizo vía web, la solicitud de crédito fue online también, las transferencias de $$$ son electrónicas y estamos usando Zoho Planner para que la mudanza sea ordenada?

Qué nos falta, que una sarta de trolls voten negativamente sobre nuestras decisiones de color de pintura?

Og Mandino al desnudo

Un amigo me contó que a Og Mandino le gustaba quedarse en pelotas cuando dictaba sus libros.

La editorial donde trabajaba mi amigo tenía los derechos de las ediciones en español del autor, así que cuando el tipo se aprestaba a escribir, enviaban una dactilógrafa que tomara el dictado al mismo tiempo que la enviada de la editorial para el habla inglesa.

Cuando Mandino ya era un personaje conocido, lo instalaban en las amplias suites del Hotel Plaza de New York para que nada empañara su inspiración. Con cada libro se repetía el mismo ritual: mientras las chicas aprestaban sus máquinas de escribir y se acomodaban en sus escritorios, Mandino se despertaba y salía de la habitación completamente desnudo, a perseguir a las chicas.

Siempre el mismo ritual en el teléfono: una dactilógrafa llorosa, semiencerrada en un baño telefoneando a la editorial y renunciando en el acto, mientras que desde acá trataban de calmarla y darle tips para resistir las aceleradas del vendedor más grande del mundo.

Cada libro costaba varios boletos de avión imprevistos. Parece que nunca hubo dos libros transcriptos por una misma dactilógrafa. Igual se vendía bien, y las anécdotas son la mejor parte.

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A este tipo lo conozco…

…pensaba mientras un fulano de mandíbula cuadrada, barba de 5 días y atuendo modernoso, se tropezaba con mi valija y hacía como que no se daba cuenta, como si el horizonte se hubiera puesto súbitamente interesante en esa calurosa sala de migraciones del aeropuerto de México.

Colarse en una fila de gente que acaba de bajarse de vuelos de 10 horas no es algo que se tome a la ligera, pero el tipo parecía un maestro del arte. Primero se asomó a ver algo en la pared, creo que unos folletos informativos, o algo así. Luego un par de pasos más y con un súbito giro, medio cuerpo otra vez en la fila, justiiito delante de mí. Ahora sólo quedaba esperar que la fila avance un poco para meter la valija al flujo y no pasó nada.

Impecablemente ejecutado, salvo que había otras 300 personas adelante. En tooodo el tiempo que se tomaron los eficientísimos y amables funcionarios de migración en registrar tal cantidad de gente, entretuve la mente insultando detalladamente al fulano, su madre, sus hermanas, su abuela paterna -porque la otra era una santa-, las putas de sus primas y a la renga sifilítica transexual con la que seguro se va a casar.

Después lo ví en TV, anunciando el AXN Film Festival y ayer lo encontré haciendo el papel de Paz en The Bourne Ultimatum. Se llama Edgar Ramirez, y el doctor tiene razón: no hay que guardarse las broncas. Je, ahora estoy en Paz.