Regresar al primer amor

Me parece que es una cuestión de edad: uno se acomoda a las exigencias del mundo hasta que se siente en condiciones de reclamar que el mundo se acomode a uno.

Bárbara comenzó a escribir sobre negocios de nuevo. Yo me dediqué al hosting, como en el ’97.

Nos alejamos de nuestra pasión original por ese capitalismo olímpico que solo entiende el mundo en términos de Citius, Altius, Fortius y permea nuestra vida y nuestra experiencia del mundo. Nos alejamos de nuestra máxima capacidad de aporte cada vez que una empresa dice “Eres el mejor programador que tenemos, por eso a partir de ahora te harás cargo de los presupuestos, compras de equipos y reclutamiento de personal. ¡Felicidades!”.

Regresar al primer amor sólo causa sonrisas. Practíquelo.

Enriquecer / simplificar

Me encontré con este cartoon de Hugh MacLeod, que describe perfectamente cómo vengo de la cabeza por estos días.

Enrich -> Simplify -> Enrich

Por estos días viví una vorágine de trabajo, con nuevos clientes, más gente en la agencia y nuevos proyectos para encarar, sumado a la mudanza de la oficina de AREA6 y mi propia mudanza una semana después (quien dijo que las mudanzas son uno de los eventos más estresantes, apenas rascó la superficie…).

Todo esto vino a “enriquecer” mi vida, de varias formas, ninguna de las cuales se parece al dinero en efectivo. Nuevos clientes y proyectos significan una administración más compleja, nueva casa significa martillazos en los dedos mientras instalo cortinas y estanterías, nuevas oficinas de AREA6 significan una hora y cuarto por viaje, a las 8 de la mañana y a las 9 de la noche.

Necesito enfrentar ahora la segunda mitad del ciclo, tengo que simplificar un poco. Son las 19:37 de un martes y todavía tengo pendientes un tercio de las cosas con que comencé el día. Siento la necesidad de recuperar los fines de semana y desacelerar un poco. No me quejo, todo lo que vino -hasta ahora- es positivo, pero no quiero chocar contra una pared y quemarme (adaptación libre de crash and burn, get it?).

Necesito comprarme zapatos, y un par de camisas nuevas. Salir a comer, volver a ver a viejos y nuevos amigos. Respetar el ciclo. Una vez cumplida esta fase, voy a estar listo para lo que viene.

Dieta de medios, digitales y de los otros

Una de las consecuencias de llevar 5 meses trabajando sin respirar, es que tuve que replantear mi consumo de medios. Pasé de leer/escanear alrededor de 400 posts diarios, a menos de 20, sin consecuencias negativas hasta ahora. Twitter me da un pantallazo mucho más efectivo que 100 listas de notas no leídas. Para las noticias de México y el mundo, me basta una charla de unos minutos con Barbie, y con eso quedo cubierto.

Mi Google Reader está a punto de ponerse a dieta drástica. A lo largo de estos meses, cuando necesitaba calmar mi síndrome de abstinencia o vaciar la cabeza, siempre recurría a mi categoría “amigotes”. Engadget? fuck it, New York Times? buuuuuu, SEOMoz? quién?

En cambio, siempre fui a buscar el contacto con PERSONAS. Eso es clave para mantener sano el coco.

Otro hallazgo fue Twitter. Al margen de ser un buen espacio para tontear, descubrí que es un muy buen “filtro de relevancia” de las noticias. A ver: si algo aparece como pendiente de lectura en mi Google Reader porque un website tiene que cumplir con su cuota de 50 posts diarios, no significa nada para mí. Si un tipo que yo sigo en Twitter encuentra algo tan interesante que no tiene más remedio que comentarlo, adquiere mayor relevancia para mí, decida o no leerlo.

Así que esto también es parte del cambio. Ya no más listas eteeeeeernas de links para mostrar qué cool soy, que leo cosas que a nadie le interesan. Mi blogroll ahora va a contener sólo contactos de gente que conozco o admiro, con quienes haya intercambiado opiniones y sienta que de alguna manera hayamos estrechado las manos. La palabra clave es GENTE.

Borrón y cuenta nueva

Nueva dirección, nuevas obsesiones, nuevas etapas. Este cambio es parte de otro que es mayor, pero más gradual. El cambio despierta, alimenta.

Así que al diablo con lo anterior. Voy a seguir escribiendo y voy a seguir evangelizando, pero mucho más me voy a divertir. A la mierda con algunas formas y preceptos, voy a intentar otra cosa.

Nómade accidental, he recorrido algunos caminos que no todos recorren, he escuchado historias que vale la pena repetir. Tengo opiniones y perspectivas, tengo sesgo y puntos ciegos, bienvenid@ a uno y otros.