Llevamos años siendo aleccionados por Hollywood, entre otros tantos temas afines a los intereses de bajada de línea de la Casa Blanca, acerca de las desventajas de vivir en un país bajo el yugo de la ley de la Sharia:

  • Te pueden condenar a azotes por mirar feo a cualquiera.
  • Te pueden sacar los ojos si le miras las “regiones pudendas” a alguien, y esas regiones incluyen un área de 1 km a la redonda.
  • Te mandan a vestir un montón de ropa y además una tienda de campaña que cubre todo por encimita, no sea que alguien se entere que tienes piel. Y en esos países en que la temperatura promedio son 40º, debe ser torturante.
  • Te descuadran a pedradas si el viento te vuela la tienda de campaña (o si te cepillas a un vecino).
  • Tienes que escuchar a una jauría de gordos bienintencionados pontificar cómo alguien se está cepillando tus derechos humanos, y vives bajo un régimen poco humanitario, etc.
  • Analizas 10 minutos y ves que los mismos imbéciles pontificadores perpetran burradas semejantes a las que acusan, bajo excusas lógicas igual de inverosímiles, con el mismo desparpajo de un jeque (los fueros y los petrodólares producen los mismos efectos en los subyugados).
  • Todo por orden del mismo Dios.

Yahveh y Alá eran el mismo dios, antes del cisma entre Ismael e Isaac. La idea de negar derechos sobre el propio cuerpo (ya sea aborto, muerte digna, género e identidad sexual, etc.), joderles la vida cívica a los homosexuales, soslayar la ciencia en pos de la superstición y otras bondades, vienen de los mismos libros, pilares místicos de organizaciones políticas onerosas y perniciosas para la sociedad en conjunto.

El 50% (y a veces más) de la población de USA piensa igual que el 85% (creo que soy generoso, debe andar en el 95%) del Islam. La mitad del espectro político de USA es un espejo de los musulmanes a los que condenan, mientras actúan igual. El 100% de Hollywood está en USA y se financia de capitales interesados en impulsar mensajes que a veces parecen criticar lo que en privado se aplaude.

Fuck you, fellow human, porque Diosito dice.