Pobre 2011, la tiene MUY difícil

Las reflexiones de tipos satisfechos componen uno de los géneros literarios más aburridos que se conozcan.

Parece que la condición humana, o por lo menos una tradición arraigada muy profundo en nuestra cultura, exige que todo arte, toda expresión, nazca de algún desgarro interior.

Este no es el caso y esta fue suficiente advertencia, a partir de acá viene una cascada de autocongratulación y umbilicología.

Primero lo grande: me casé y todo alrededor del gran evento fue un sueñoviaje genial. Desde la planificación, el gran rejunte de amigos y familiares, una fiesta bru-tal y una luna de miel que no se acaba, todo lo que rodea a mi boda brilla en el punto más alto imaginable.

Sigue la vida en general: después de más de 15 años trabajando en empresas de diferentes tamaños, por primera vez pasé un año sin trajearme para ir a una oficina. Fue una experiencia espeluznante y muy educativa. No estuve totalmente inactivo, pero sí dispuse por primera vez en años de mucho tiempo para la autoexploración y el ocio relativamente creativo. También tuve oportunidad de dedicarle tiempo a proyectos como Pase Usted Genera y conocí gente interesante en el proceso.

Mirando hacia adentro, comencé a cuestionarme algunas creencias, por primera vez desde un punto algo más relevante que la rebeldía adolescente anti-religión-dogmática que habitualmente enarbolaba. Por primera vez me pregunté qué les enseñaría a mis -eventuales/futuros- hijos y me lo estoy respondiendo estudiando algunos textos budistas, una filosofía que (menos la parte mágicomística de la reencarnación) se acerca bastante a mi visión actual del mundo y nuestro papel sobre él.

Durante 2010 trabajé con gente que me enseñó mucho sobre nuevas industrias y mercados, y para 2011 surgieron proyectos que me entusiasman mucho, validando unos cuantos años de mantenerme en una línea clara y consistente. Hoy son más amigos que clientes y eso es lo mejor que me puede pasar.

Para el 2011 ya tengo en marcha algo de educación, parte para negocios y parte para el alma: un curso para vender en línea a PyMEs y compré una trompeta (!!!) como auto-regalo de cumpleaños. Ofrezco disculpas anticipadas a mis vecinos. Y creo que el producto que voy a vender en línea son tapones para oídos.

Soy un tipo con suerte en general (a pesar que en otras vidas me dí unos sustos bastante pesados), pero el 2010 fue DEMASIADO gentil conmigo, al 2011 le toca una tarea titánica para acercársele nomás (pista: comienza con be, termina con bé).

2 thoughts on Pobre 2011, la tiene MUY difícil

  1. Es bello cuando a final de año uno dice “caray, como le va a hacer el año nuevo para superar este que se va” estuve en situacion similar y recien en Diciembre tambiend eje el traje por los jeans y camisa ya que me cambie de aires por que lo laboral estaba empezando a mermar lo personal y eso no es bueno;Lo de budismo que mejor enseñanza que decirle a los pequeños “Nuestras buenas y nuestras malas acciones nos siguen casi como una sombr”

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