Quejándome por nada

Ya sé que el lenguaje es un ente vivo y evoluciona sin cesar. También creo, sin poder invocar nada demostrable, que la evolución debe darse para responder a nuevas cuestiones, mientras que los asuntos ya resueltos deberían dejarse como están.

Sé que yo mismo uso infinidad de expresiones de dudosa procedencia, mezclando 2 y hasta 3 idiomas sin misericordia.

Sé que quien mire con cuidado este mismo blog va a encontrar mil ejemplos de cómo NO debería usarse el lenguaje.

Sé todo eso, pero no puedo evitar que me salten las lágrimas cuando veo “agusto” o “a parte” escrito por ahí.