Dieta de medios, digitales y de los otros

Una de las consecuencias de llevar 5 meses trabajando sin respirar, es que tuve que replantear mi consumo de medios. Pasé de leer/escanear alrededor de 400 posts diarios, a menos de 20, sin consecuencias negativas hasta ahora. Twitter me da un pantallazo mucho más efectivo que 100 listas de notas no leídas. Para las noticias de México y el mundo, me basta una charla de unos minutos con Barbie, y con eso quedo cubierto.

Mi Google Reader está a punto de ponerse a dieta drástica. A lo largo de estos meses, cuando necesitaba calmar mi síndrome de abstinencia o vaciar la cabeza, siempre recurría a mi categoría “amigotes”. Engadget? fuck it, New York Times? buuuuuu, SEOMoz? quién?

En cambio, siempre fui a buscar el contacto con PERSONAS. Eso es clave para mantener sano el coco.

Otro hallazgo fue Twitter. Al margen de ser un buen espacio para tontear, descubrí que es un muy buen “filtro de relevancia” de las noticias. A ver: si algo aparece como pendiente de lectura en mi Google Reader porque un website tiene que cumplir con su cuota de 50 posts diarios, no significa nada para mí. Si un tipo que yo sigo en Twitter encuentra algo tan interesante que no tiene más remedio que comentarlo, adquiere mayor relevancia para mí, decida o no leerlo.

Así que esto también es parte del cambio. Ya no más listas eteeeeeernas de links para mostrar qué cool soy, que leo cosas que a nadie le interesan. Mi blogroll ahora va a contener sólo contactos de gente que conozco o admiro, con quienes haya intercambiado opiniones y sienta que de alguna manera hayamos estrechado las manos. La palabra clave es GENTE.