Cuánto te roban los operadores móviles con una grabación?

Hace rato que vengo rumiando esto, a ver si alguien me ayuda a echarle luz al asunto.

Cuando llamas al celular de alguien y acabas hablando con su contestador automático, en general la grabación de bienvenida incluye una serie de instrucciones que, según me parece, sólo sirve para hacerte pasar más tiempo en la llamada.

Hola, este es el celular de Fulano, déjame un mensaje -dice el dueño.

Por favor deje su mensaje después de la señal. Al finalizar marque el signo de número para más opciones o solo cuelgue -dice la grabación que Telcel mete SIEMPRE.

Dura unos 8-10 segundos y con ello tiene entre una probabilidad entre 6 de hacerte “cambiar de minuto” durante la llamada. Hagamos números rápidos:

- Dicen que Telcel tiene 45,000,000 de líneas activas en México.
- Supongamos que esas líneas hacen 15 llamadas por mes.
- Y 2 de ellas terminan en el contestador (pura suposición).
- Son 90 MILLONES de llamadas a contestadores por mes.
- Y 15,000,000 (1 cada 6) le cuesta $2.25 extra a quien llamó.

Son $33,750,000 (más de 3 millones de dólares) al mes. Por favor denle un aumento al que tuvo la idea de la grabación.

La profesión militar

Hoy fue el desfile de las Fuerzas Armadas en México DF, como es habitual en el día de la independencia.

Miles de tipos de piel oscura, facciones duras y perfecto compás, mostraron sus colores y entrenamiento a un público que los saludaba y aplaudía. Son un corte a través de la sociedad mexicana, desde ingenieros estructurales extremadamente preparados, pasando por los cuerpos de enfermería y mantenimiento y llegando hasta los soldados rasos. Grupos especiales, como los francotiradores o los paracaidistas, también estuvieron presentes y cantaron muy fuerte sus himnos y marchas particulares.

Después de un siglo 19 turbulento y un siglo 20 vergonzoso en lo que respecta a la actividad de los militares en Latinoamérica, siempre me ha resultado fácil rechazar y condenar a los militares por su actuación histórica, interfiriendo las endebles democracias de la región para imponer sus métodos y prácticas represivas a una sociedad indefensa, aunque a veces tolerante, como los imbéciles chilenos que siguen clamando por el hijo de puta de Pinochet, y los -igualmente imbéciles- burgueses argentinos nostálgicos que no sienten vergüenza al decir “al final se dice mucho, pero en el ’78 se podía caminar por la calle, gracias a la mano dura”.

Hoy creo que los cuerpos militares pueden ser la respuesta a la guerra contra el narcotráfico. Desconozco los principios filosóficos que restringen el uso de la fuerza militar para la seguridad interior, pero creo que si esperamos lograr algo para contener la violencia extrema que el narco plantea, se necesita la cadena de mandos clara, la estructura verticalista y el equipamiento de los militares, que a pesar de seguir siendo inferior al de los narcos (sospecho), es infinitamente mejor a la maraña de cuerpos de policía sobrealimentados y desarmados con que se les está haciendo frente actualmente.

(UPDATE: esos principios filosóficos rondan esta idea, y estoy más o menos de acuerdo con ella, pero sigo pensando que los cuerpos de policía mexicanos llevan ampliamente las de perder)

Creo que el soldado en servicio no tiene -no debería tener- las mismas debilidades que el policía promedio. No son miembros comunes de la sociedad y pagarles un café no es -no debería ser- suficiente para comprar su lealtad.

Eso sí, habría que establecer algún mecanismo de seguridad que les haga explotar la cabeza apenas aparezcan las primeras aspiraciones presidenciales. La profesión militar NUNCA es -nunca más- la vía para llegar a gobernar un país.

Sarah Palin beauty queen

Dicen que los pueblos tienen los gobiernos que se merecen.

Mientras que en el caso de Argentina eso es nada más que triste, porque al final un país ridículo con gobernantes ridículos no es noticia en ningún lugar del mundo, en el caso de USA es verdaderamente peligroso.

La tremenda escala de su economía, el protagonismo del país en “la orquesta internacional” y hasta el impacto cultural que han tenido en el mundo durante el último siglo, hacen que el personaje que se sienta en la Oficina Oval nos preocupe a todos. Yo no tengo por qué sufrir las consecuencias de las elecciones de un montón de rednecks borrachos, hiperreligiosos e ignorantes.

Mucho menos si eligen y celebran a alguien así:

Y dale con la cancioncita

Me pregunto cuánto más efectivo es entregar un mensaje en radio con una canción en vez de un mensaje claro y menos ridículo, alguien tendrá investigación sobre esto?

Mi primera impresión es que la “composición” es caríííííísima, por favor contradíganme.

Cancioncita del condón

Demonizar lo desconocido…

…te va a salir mal.

Si nada se aprendió de la Inquisición, Hitler, Bush, los talibanes y otras escorias deleznables, después de un intenso escrutinio histórico, estamos mal.

Cada vez que alguien, ufano en su desconocimiento, declaró la guerra abierta, desenfrenada y errónea a algo, la cagó monumentalmente y nosotros a la distancia nos reímos con jovialidad de ello.

Ahora le tocó a un pobre tipo del Milenio. Soltó una bomba, declaró su cruzada en contra de las redes de cualquier tipo, y le salió mal. De verdad le salió como la remierda.

Realmente me dio un poco de vergüenza ajena, como se siente al ver a un abuelo vociferar en contra de los Beatles, cuando leí las notas donde las redes sociales en internet resultaban culpables de todos los males del mundo, incluyendo la propia disfunción eréctil del ignorante que firmaba.

Hoy en la comida semanal de amigotes, dije: “Es más barato pagarle o amenazar a una empleada doméstica para que te dé acceso a todos los movimientos e información de una familia, que pagar las sesiones de psiquiatra que se necesitan después de leer las imbecilidades epilépticas que llenan página tras página de Hi5 o cualquier fotolog”.

Don Milenio y amigos: hagan lo que se supone que hacen bien. Investiguen, infórmense con sus fuentes, organicen la información y preséntenla articuladamente. Para eso les pago y para eso les pagan los anunciantes. Ustedes no CREAN la información, la transmiten. No inventen idioteces, siempre va a existir alguien que sabe más que el becario que ponen a cerrar notas a las apuradas.

Preguntas retóricas

Resulta que hay un cierto revuelo entre analfabetos porque alguna vez alguien habló de la “probabilidad matemática” de aparición de pequeños agujeros negros a causa de la operación del Large Hadron Collider.

Con argumentos propios de un republicano borracho, han llegado incluso a entablar demandas para evitar que el maravilloso aparato se encienda, porque en sus sinapsis ofuscadas infieren que agujero negro = se acaba el mundo.

Yo me pregunto: toda esa gente, que por su desprecio hacia el aprendizaje de temas científicos me da a pensar que mantienen las cuestiones religiosas en un alto pedestal, se confesó ayer? rezaron anoche, tiraron la alfombra al piso e hicieron reverencias mirando a La Meca?

Los que piensan que el mundo se va a acabar cuando el LHC produzca el primer agujero negro, están listos para morir en medio de una catástrofe cósmica?

Supongamos que sí.

Los que entendemos un 0.00001% de este asunto SABEMOS que no va a pasar nada. Sospechamos que esos miedos apocalípticos son sólo eso: excusas gastadas para impulsar agendas político-religiosas (redundante, la religión institucionalizada es política).

Mañana, en noviembre o el año próximo, cuando TODOS sepamos que no pasó nada, nos van a decir que esos rezos y abluciones fueron lo que salvó al mundo? Hay miles de hacedores de milagros trabajando horas extras hoy para poder recordármelo mañana?

Te juro que no necesito respuesta a ninguna de esas preguntas.

Mientras tanto, para los desinformados, una explicación rápida de qué es y qué hace el Large Hadron Collider, por Brian Cox, rockstar physicist.

Inofensivos e indefensos

Cuando a Barbie le rompieron un cristal del auto durante un embotellamiento para arrancarle el celular de las manos, denunció el hecho frente al primer policía que encontró, a unas 10 calles del lugar. Los 2 responsables de la patrulla apostada bajo el puente Constituyentes – Circuito Interior, le dijeron “No seño, para que hagamos algo tiene que hacer la denuncia en el Ministerio Público, porque después usted se raja y nosotros qué?”.

Los ladrones estaban a 10 calles, probablemente rompiendo otro cristal y asaltando a otra mujer que regresaba del trabajo esa misma tarde de viernes. Estos policías que quizás no hayan terminado la escuela secundaria (así de exigente es la política de reclutamiento de algunas entidades), estaban más preocupados por no perder las mordidas / coimas que trae aparejadas el apostarse en un semáforo concurrido y ver qué autos tienen vencida su verificación, que por detener ladrones operando impunemente a unos 1500 metros de distancia.

Una vez pasado el primer mal trago, había que hacer la denuncia para poder tramitar la reposición del celular. Otra odisea. Después de pasar por 5 escritorios donde todo el mundo anotaba diferentes partes de la misma historia en un cuaderno diferente (no había una computadora en kilómetros a la redonda) y agregaba un sello a algún formulario, el mensaje fue “esto hasta acá no sirve de nada, tiene que regresar en 7 días a ratificar su denuncia” (ellos dijeron “rectificar” pero bueno, se entiende). Por suerte a las empresas de celulares las rectificaciones no les resultan indispensables.

Cuando el viernes pasado Barbie accidentalmente se encontró con 4 tipos en un teléfono público que vociferaban extorsionando a alguien al otro lado de la línea (e insultándola por mirar), lo primero que hizo fue llamarme para preguntar cómo se denunciaba algo así.

“Porque hay que hacer algo, no se puede quedar así”.

Sí se puede. Irónico, no?

Nadie muestra voluntad para que los crímenes se resuelvan. Nadie creería que ese sistema de captura de denuncias sirve para algo, salvo para alimentar ratas en los archivos. Nadie me hace creer que está haciendo un esfuerzo para tener una mejor policía, ni para evaluar a sus componentes como deberían, ni para ordenar una institución decadente e ignorante.

No soy yo el que tiene que recibir la carga a la hora de denunciar. No tienen por qué hacérmelo difícil, exigir múltiples visitas y demostrarme que no va a servir de nada. No es mi función hacer el trabajo del policía ni del burócrata administrativo. Si soy víctima, vengan a mí. Si soy testigo, créanme lo que digo.

Los policías en Latinoamérica son, en su mínimo común denominador, una lacra social. Claro que hay excepciones y que hay eximios profesionales haciendo su trabajo, porque si no estaríamos en la selva con arcos y flechas. Pero el policía raso, el animal de patrulla es lo peor que uno se puede encontrar, y es lo que con más frecuencia uno se encuentra.

Por los requisitos de la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal, los aspirantes a la escuela de policía son personas que no pueden ganar 330 dólares al mes en otra parte y entonces quieren hacer un curso básico de 6 meses donde se les dará de comer y se les enseñará a usar un arma. La promesa entre líneas es que una vez graduados, con un poco de suerte les va a tocar una esquina más o menos concurrida donde podrán obtener unos 200 pesos cada vez que pesquen a alguien en infracción.

Es esta la gente que me va a proteger del crimen “organizado”? No creo. No protegieron a mi mujer de 3 hijos de puta en un scooter.

Pero regresemos al tema de la carga, que es donde creo que Hollywood nos juega una mala pasada.

Seguridad es uno de los servicios que el Gobierno DEBE proveer a la ciudadanía. Legislación, Justicia, Salud, Seguridad son temas constitucionales porque no pueden ser sujetos a la decisión de una mayoría democrática o no. Son función y obligación del gobierno de turno, para eso se los contrata votando.

La seguridad ciudadana no es “trabajo de todos”, es trabajo de unos pocos. Es trabajo del Gobierno y las fuerzas de seguridad, quienes tienen el monopolio legal del uso de la fuerza y las armas.

Yo ciudadano, civil y desarmado, no puedo ENFRENTARME a un criminal. Primero porque si lo termino matando, me enfrentaría a un proceso penal y una experiencia de mierda, encerrado entre miles de criminales como el que acabo de matar. Si siquiera detenerme a pensar en las implicaciones morales judeocristianas y la carga psicológica que trae matar a alguien, aquél es suficiente “desmotivador” como para que si me piden la cartera, la entregue, en vez de andar buscando puntos débiles para partirle el cuello al ladrón.

Además, mi vida vale. Hacerme el malo y el responsable, denunciar a los que roban, a los que matan, a los que evaden impuestos sólo lograría que alguna vez, en algún lugar, un tipo me haga un daño. Para el ladronzuelo de celulares, dispararme es más barato que dormir una noche en una celda, o pagarle al policía la mordida para dejarlo ir. Para el criminal “organizado” (que supuestamente se enfrentará a un proceso policial y judicial superior, a través de abogados caros y bien vestidos), sólo le basta con mandar un chofer con una navaja de 5 cm para amargarme la existencia mientras él sigue el proceso judicial desde St. Barth’s.

Ninguno de los 2 precios están a mi alcance. No soy yo quien debe hacer la tarea, quien debe llevar la carga de la ineficiencia e ineficacia policial / judicial del país.

La marcha del sábado 30 de agosto fue un llamado al Gobierno para que renueve sus esfuerzos y dé señales claras de compromiso hacia la seguridad. No fue un “basta” a los criminales. Con ellos no hay diálogo posible.

Cómo hacerse millonario con una farmacia

Si me sigues en Twitter, sabrás que llevo unos días enfermo y tragando una pila de medicamentos. Si no, te acabas de enterar.

Parte de todo ese proceso es ir a la farmacia a comprarlos, lo que trae consigo un ritual que se repite siempre y ya me cansó, porque es una demostración de falta de visión de negocios, se puede corregir fácilmente y puede llegar a generar una culada de dinero (“an assload of money”, expresión que me encanta).

Acá va, para deleite de los trasnochados que lean esto, la forma de incrementar el ticket promedio de cualquier farmacia del planeta, comenzando con México D.F.

Dale una calculadora a cada uno de los tipos que están en el mostrador.

Si el médico puso en la receta que tengo que tomar esta pastilla 4 veces por día, durante 10 días, ¿por qué mierrrrrda me traes sólo una caja de 10 comprimidos? ¿Tan difícil es inferir que necesito 40 pastillitas?

Y esta fue, damas, caballeros y tercer@s en discordia, mi aporte intelectual a la economía nacional.

He dicho.

Oda a la no planificación familiar

Seis generaciones de mujeres vivas de familia directa en México. Eso dice el titular de una nota donde muestran esta línea de mujeres que va desde una bebé hasta una viejita de 89 años con un común denominador: todas quedaron embarazadas entre los 14 y 17 años.

6 generaciones

6 generaciones - © AFP

Por ignorancia, pendejez o incluso abuso, la nula planificación familiar es una cuestión recurrente a lo largo de Latinoamérica; en este caso la “curiosidad” es que ninguna de estas mujeres le pasó sabiduría a la hija.

Los que miran el dedo cuando uno señala la luna podrán decir que no se ven muy mal, que no parecen ser un caso de matices negativos. Mi pregunta es si la ausencia de los maridos en el cuadro es una deción artística del fotógrafo o una imposibildiad fáctica.

Creo que es necesario informar y asistir a las jóvenes acerca de sus opciones a la hora de la planificación familiar. Abrir el abanico y proveer herramientas para que no haya TANTAS abuelas de 31 años, como en esta historia. Incluso se podría plantear desde la perspectiva de la productividad nacional.

Creo que se equivocaron de siglo. En el 1700 tampoco hubieran conocido a su bisabuela, ya que la esperanza de vida era de unos 45 años.

En un país donde el “Doctor” Simi toma espacios en TV para poner una airhead a decir que las pastillas anticonceptivas traen cáncer, debería existir alguien además de mí preocupándose por estos temas.

Google Chrome le pega más a Mozilla que a IE

Todavía soy (semi)geek, así que voy a tratar de tirar algo diferente de toooodo lo que se viene hablando sobre Google Chrome, el nuevo navegador que Google va a no tuvo más remedio que presentar.

El primer damnificado es Firefox, que no te digan otra cosa. Por qué? Porque después de AÑOS de tener un browser alternativo a Internet Explorer, más del 75% de los usuarios de browsers en la red no se cambiaron de bando.

Los que se cambiaron, seducidos por las supuestas mejoras que traía Firefox o por mostrarle el dedo a Microsoft, son los mismos volátiles que están dispuestos a testear Chrome y llevan 6 o 7 horas recargando la URL donde supuestamente va a vivir.

Para el resto del mundo, el browser es ese iconito que dice Internet y trae fotos porno o LOLCats cada vez que se los pido.

Marketspeak

Cuando uno pasa mucho tiempo inmerso en algo, esto se convierte en una segunda naturaleza de la que es difícil deshacerse cuando hablas con alguien “de afuera”.

Así los nativos digitales ponemos los ojos en blanco y resoplamos cuando tenemos que explicar -por décima vez- qué es Twitter (y para ser más odiosos lo pronunciamos chuirer, correcto pero snob). Si tienes que explicar muchas veces la misma cosa, el problema es de la cosa, no del interlocutor.

Esto se repite desde los inicios de la humanidad. Cada tribu usa sus términos propios para distanciarse y reconocerse entre la masa. Los abogados usan latinazgos, los contadores numerazgos y los arquitectos… algo deben hacer.

El problema es cuando la tribu QUIERE comunicarse con la masa, usando sus términos propios. Cuando el fulano de marketing de una marca le habla a sus consumidores diciendo “los consumidores podrán controlar…”. Ahí se rompe cualquier vínculo de comunicación, porque la masa y la tribu no tienen terreno común en ese lenguaje y no hay traducciones “aceptables” preestablecidas.

Mi favorito personal? Cuando me ofrecen contenidos para mi celular. Really? Contenidos? No sería mucho más atractivo que me ofrezcan juegos, ringtones y wallpapers de chicas en pelotas? Porque contenidos no me dice mucho. Jamás agarré la tarjeta de crédito y corrí a una tienda a comprar contenidos.

El que contenidos sea el término interno habitual para referirse a los juegos, ringtones y wallpapers de chicas en pelotas que la empresa ofrece, no quiere decir que sea la manera más efectiva para decírmelo. Porque yo nunca llego al café y le cuento a mis amigos “miren qué buenos contenidos compré hoy”.

Otra que me (des)encanta es experiencia. Usa esta pasta dental y vive la experiencia… Crap. Otro término de uso interno que jamás debería ver la luz del día. Los estudios de comportamiento del consumidor dicen “hombres de alto nivel socioeconómico de 18 a 22 años ansían vivir experiencias extremas”. Entonces vamos a ofrecerles experiencias en vez de invitarlos a saltar en paracaídas.

Nota no-tan-mental para la tribu del marketing (que me incluye): no le hables a tu público de la misma forma que le hablas a tu cliente. Son 2 faunas completamente diferentes, ESPECIALMENTE en el idioma.

El afamado Blog Day

Blog Day 2008Si esta es la primera noticia que tienes sobre el Blog Day: por favor saca la cabeza por la ventana :)

Se trata de tomar como excusa esta fecha, 3108, que gráficamente se asemeja a la palabra “Blog” y recomendar 5 blogs que te gusten, para que otro(s) lo(s) descubra(n).

Acá va mi lista:

Dayana Barrionuevo no quería tener un blog y ahora tiene un club de fans. Algo de culpa debe tener la foto navideña que usa como avatar. Mucho y muy buen material en su blog.

The reverse cowgirl. Susannah Breslin escribe sobre sexo y sexualidad con elegancia y soltura. Una perspectiva refrescante en una red que ya aburre con el shock fácil.

Herd: the hiden truth about who we are. Mark Earls sabe todo sobre el comportamiento humano y nuestra mentalidad de manada. Si alguien quiere saber por qué uno se pone a recomendar blogs el 31 de agosto, debería leerlo.

Umair Haque. El genio a cargo de Havas Media Lab escribe sobre tendencias y el futuro. Si Nostradamus hubiera escrito sus centurias con algún tipo de fundamento, sería comparable a Umair.

Humor. Mucho y del bueno. A Softer World. WulffMorgenthaler. Overheard

Se acabó la lista, el resto depende de tí.